Ciudad Ho Chi Minh, 25 dic (VNA)-El entrenador de fútbol japonés Kitaguchi Haruki, de 31 años de edad, ha elegido Ciudad Ho Chi Minh para llevar a cabo el proyecto de formación de fútbol para niños.
A través de este deporte, ha ayudado a desarrollar la personalidad de los pequeños para convertirlos en buenos ciudadanos que siempre piensan en la gente y en la comunidad.
Kitaguchi Haruki se graduó en la Universidad de Deporte de Osaka (Japón) y tiene más de seis años de experiencia de trabajo para el club de fútbol Amitie, el cual cuenta con un departamento especializado en el desarrollo del fútbol en la comunidad. Recibió la encomienda de investigar en países del sureste asiático para un proyecto de Amitie y decidió escoger Ciudad Ho Chi Minh, por ser una urbe dinámica con gente muy amable.
Su proyecto ofrece clases de entrenamiento de fútbol a niños preescolares. Para empezar el programa, fue a guarderías de áreas suburbanas para brindar enseñanza gratuita de fútbol a los infantes.
Después intercaló sesiones de entrenamiento. Actualmente, el proyecto incluye 13 establecimientos, tanto de la ciudad como de los suburbios, con 365 participantes. Además, ha atraído a muchos voluntarios japoneses para ayudar en el entrenamiento.
Lo interesante de los métodos del maestro japonés no radica en la reproducción técnica del fútbol, sino en las lecciones impartidas a los niños sobre la disciplina, la independencia y la manera de tratar a los adultos, a los colectivos y a las cosas más sencillas de la vida.
Por ejemplo, se enseña a los pequeños cómo saludar a la maestra antes y después de cada sesión de entrenamiento, paciencia y actitud cooperativa y ordenada en el juego.
El técnico señaló que el fútbol es un juego colectivo que necesita de la cohesión y la compatibilidad.
“De este modo, a través de ese deporte quiero que los niños puedan desarrollar su personalidad para convertirse en buenas personas, siempre pensando en los demás y en la comunidad”, expresó.-VNA
Belleza de los templos y torres de la provincia de Khanh Hoa
El sistema de templos y torres antiguas en la provincia de Khanh Hoa se está convirtiendo en un punto destacado en el desarrollo del turismo cultural y espiritual. Monumentos representativos como la Torre Poklong Garai y la aagoda antigua Trung Son atraen a los visitantes gracias a su arquitectura singular, su valor histórico de larga data y su espacio espiritual distintivo. Estas construcciones no solo reflejan la profundidad cultural del pueblo Cham y del budismo, sino que también constituyen paradas atractivas en los recorridos de exploración por la región costera del Centro-Sur de Vietnam.