Hanoi, 19 dic (VNA)- Situada en el Casco Antiguo de Hanoi, en una zona donde son recurrentes las  viviendas bajas, estrechas y muy pegadas las unas a las otras, la Catedral de San José distingue por ser una de las construcciones en las que es difícil no detenerse cuando una se adentra en la arquitectura colonial de la ciudad.

Fuente:VNA

Aunque el budismo es practicado por la inmensa mayoría de la población (se habla de un 80 por ciento) y en el país lo que más abundan son los  sitios de culto budista –las hermosas y deslumbrantes pagodas (Chua, en vietnamita)-, entre un cuatro y un seis por ciento de los vietnamitas declarados católicos encuentran en esta pequeña catedral, la más antigua de la capital, un centro espiritual con alto valor simbólico.

Si optas por caminar en lugar de tomar un bus o un taxi hasta la Catedral, el paseo se disfruta mucho más, pues antes de llegar a la sobria fachada gris de San José -y no por ello menos impactante-, hay que bordear el lago Hoan Kiem, uno de los sitios más concurridos y agradables de Hanoi.

Construida entre 1882 y 1886 durante la ocupación francesa,  San José  atrapa desde el primer instante por sus dos impresionantes campanarios y una estatua de la virgen Maria que da la bienvenida a todo el que se aproxime al lugar, fieles o no, sin importar el motivo de su visita.

El estilo neogótico de su arquitectura deja ver las huellas de las construcciones francesas. De hecho, los techos de su interior son muy similares a la Catedral de Nuestra Señora (Notre Dame, en francés), cuya construcción gótica respondía a las pretensiones de la sociedad de la época.

Aunque menos ostentosa que la pieza parisina, la estructura vertical de la fachada de San José dividida en tres secciones, sus dos torres,  puertas de entrada;  sus ventanales, vitrales y estatuas, recuerdan a algunas personas a la sede de la archidiócesis de París.

Hanoi se transforma. Tras el recorrido por esta joya arquitectónica y sus alrededores, una ciudad remozada y con nuevas construcciones también espera afuera al visitante. Sin embargo, el casco histórico de Hanoi y en particular su Catedral enaltecen la belleza y atractivo de esta ciudad milenaria, llena de secretos por doquier.

 

 

Por Mariela Pérez Valenzuela, especial para la Agencia Vietnamita de Noticias