Yakarta  (VNA) - El número de fallecimientos provocados por el tsunami que golpeó el pasado día 28 a la isla indonesia de Sulawesi ascendió hoy a 832, cifra que podrá subir pues hasta el momento un gran número de personas permanecen atrapadas bajo las ruinas.

Terremoto y tsunami dejan graves consecuencias en Palu. (Fuente: VNA)

El presidente indonesio, Joko Widodo, visitó la ciudad de Palu, que sufrió graves daños por un terremoto de 7,5 grados en la escala de Richter, seguido por un tsunami que alcanzó una altura de 1,5 metros.

Con anterioridad, el gobierno anunció un paquete de 43 millones de dólares para las actividades de asistencia a las víctimas.

De acuerdo con la Agencia Nacional para la Contramedida de Desastres (BNBP), dos millones 400 mil pobladores fueron afectados en Donggala y Palu.

Al menos 16 mil 700 personas se vieron obligadas a evacuarse a 24 sitios de refugio, añadió la fuente.

Sin embargo, el director de la BNBP, Willem Rampangilei, alertó que el número de fallecidos seguirá creciendo, pues numerosas personas resultan atrapadas por debajo de las contrucciones colapsadas.

Añadió que la agencia enfrenta grandes dificultades al desplegar vehículos para buscar a las vícimas, debido a los graves daños al sistema de transporte. El suministro de alimentos también se encuentra obstaculizado.

Ante la situación, el ejército de Indonesia envió médicos y artículos de primera necesidad a las zonas damnificadas. Un buque de hospital llegará próximamente a Palu.   

Los servicios de telecomunicaciones en las áreas afectadas también se recuperaron parcialmente, mientras que las autoridades nacionales se enfrascan en reanudar la operación del aeropuerto Mutiara Sis Al Jufri en Palu.

Tras el desastre natural, emergieron cuestiones sobre la decisión de la Agencia de Meteorología, Climatología y Geofísica (BMKG) de retirar la alerta de tsunami, justo 34 minutos después de anunciarla.

En una declaración dada a conocer la víspera, la BMKG explicó que el más cercano sensor de marea, que se localiza a 200 kilómetros de Palu, solo detectó un “insignificante” pleamar de seis centímetros y no registró gran movimiento alguno cerca de esa ciudad.

“No tenemos datos de observación en Palu, así que tuvimos que utilizar los datos que teníamos y adoptar decisiones basados en los mismos,” afirmó Rahmat Triyono, jefe del centro de terremoto y tsunami de la BMKG.  

Todavía no se clarifica si el desastre se ocurrió antes o después del levantamiento de la alerta, pero “tomando como base los vídeos publicados en las redes sociales, estimamos que el tsunami aconteció antes de que la señal de advertencia fuese anulada”, según Triyono.

Recientemente, la BNBP y el Instituto Nacional de Aeronáutica y Espacio anunciaron que utilizarán imágenes satelitales de alta resolución para identifcar, de manera más rigurosa, los afectos del terremoto y del tsunami.

Además de pérdidas materiales y humanas, la doble calamidad originó impactos sociales en Sulawesi. Un centenar de prisioneros en la cárcel Butan II B provocaron la víspera disturbios y se escaparon. Centenares de policías se desplegaron en el lugar, pero no fue suficiente para apagar el incendio causado por las perturbaciones.

El mismo día, numerosos pobladores robaron una estación de gasolina en Palu, debido a la escasez de combustibles. - VNA