Hanoi (VNA)- Los inciensos poseen un papel esencial en la cultura y la vida espiritual del pueblo vietnamita.

De generaciones en generaciones, la ofrenda del incienso a los antepasados constituye una tradición sagrada, y al mismo tiempo íntima para los vietnamitas.

Según la creencia folclórica, el humo de los inciensos sirve como un puente que conecta el mundo de los vivos con el de los muertos.

Nada de superstición, la fragancia que se produce al arder esa preparación de resinas aromáticas trae a las personas la tranquilidad en el alma, para que expresen sus sentimientos a sus muertos queridos.