Plan de reserva de elefantes salvajes en Vietnam

Tres áreas de reserva de elefantes salvajes se establecerán en los parques nacionales vietnamitas de Pu Mat, Cat Tien y Yok Don, como parte de un plan para recuperar su población mediante un fondo de 13 millones de dólares.
Tres áreas de reserva de elefantes salvajes se establecerán en losparques nacionales vietnamitas de Pu Mat, Cat Tien y Yok Don, como partede un plan para recuperar su población mediante un fondo de 13 millonesde dólares.

De acuerdo con el proyecto reciénfirmado por el viceprimer ministro Hoang Trung Hai, las personas quecazan ilegalmente esos paquidermos recibirán castigos más estrictos.

El programa, que implementará el Ministerio deAgricultura y Desarrollo Rural en colaboración con los organismospertinentes, también financiará el estudio sobre el ciclo reproductivode los animales.

Los bosques a lo largo de lafrontera entre Vietnam y Laos fueron el hogar para estos mamíferos.Pero hoy, solo existe entre 75 y 130 repartidos en las provincias deDong Nai, Ha Tinh, Nghe An, Quang Nam y Thanh Hoa, así como en laaltiplanicie central.

El presidente de laSociedad Zoológica de Vietnam, profesor Dang Huy Huynh, elogió elproyecto pero hizo hincapié en la importancia de la participación delpueblo local, gracias a su conocimiento sobre las características yhábitos de vida de los elefantes.

El hábitatde los elefantes es de unos 30 kilómetros de ancho-mayor que el de otrasespecies silvestres, por lo tanto deben construirse las áreas dereserva a gran escala, con abundantes alimentos y adecuado ecosistema,señaló el científico. – VNA

Ver más

Salineros de Ha Tinh preservan oficio tradicional bajo intenso calor del verano

Salineros de Ha Tinh preservan oficio tradicional bajo intenso calor del verano

Bajo el intenso calor del verano, los salineros de los campos de sal de Chau Ha, en la comuna de Mai Phu, provincia de Ha Tinh, trabajan sin descanso desde primeras horas de la mañana hasta el atardecer para obtener sal blanca de gran pureza. La producción de sal requiere precisión en cada etapa del proceso, pero también supone una labor ardua, marcada por las altas temperaturas, los bajos ingresos y el desafío de preservar un oficio tradicional que poco a poco va desapareciendo.