Adeptos budistas vietnamitas en Sudcorea rezan por paz en mares de tierra natal

Centenares de adeptos vietnamitas residentes en Sudcorea asistieron hoy a una plegaria por la paz en el mar e islas de su tierra de origen, celebrada en la pagoda Phuc Nguyen en Seúl.
Seúl (VNA) –Centenares de adeptos vietnamitas residentes en Sudcorea asistieron hoy a unaplegaria por la paz en el mar e islas de su tierra de origen, celebrada en lapagoda Phuc Nguyen en Seúl.

La monja Thich Nu Gioi Tanh afirmó que el mar está vinculado con sagradosvalores espirituales e históricos del pueblo vietnamita y desempeña un papelestratégico en la salvaguarda y construcción nacional.

Asimismo, proteger la soberanía marítima y aprovechar las potencialidades delas aguas nacionales son la demanda de la Patria a los vietnamitas, tanto dentrocomo fuera del territorio, y la voluntad de todo el pueblo indochino, declaró. 

Los fieles budistas están conscientes de que el mar y las islas constituyen unaparte inseparable de Vietnam y desean que los combatientes estacionados en esaszonas mantengan firme la soberanía marítima e isleña del país, aseguró.  

El primer secretario de la Embajada vietnamita, Nguyen Van Thuong, apreció lascontribuciones de la Asociación de budistas vietnamitas en Sudcorea a losmovimientos por la soberanía marítima y la paz en el país, la región y elmundo, y llamó a los seguidores religiosos a continuar actuando como el puenteque conecta a los dos pueblos.  

En la ocasión, los participantes recaudaron fondos dedicados a los combatientesen las islas de avanzada de la tierra natal. – VNA 

VNA

Ver más

Salineros de Ha Tinh preservan oficio tradicional bajo intenso calor del verano

Salineros de Ha Tinh preservan oficio tradicional bajo intenso calor del verano

Bajo el intenso calor del verano, los salineros de los campos de sal de Chau Ha, en la comuna de Mai Phu, provincia de Ha Tinh, trabajan sin descanso desde primeras horas de la mañana hasta el atardecer para obtener sal blanca de gran pureza. La producción de sal requiere precisión en cada etapa del proceso, pero también supone una labor ardua, marcada por las altas temperaturas, los bajos ingresos y el desafío de preservar un oficio tradicional que poco a poco va desapareciendo.