A pesar de las huellas de las pasadas guerras por la liberación nacional, Vietnam ha alcanzado espectaculares logros en el desarrollo económico y siempre ha sido acompañado y apoyado por los cubanos.

Así lo resaltó hoy el diario Juventud Rebelde en un artículo acerca de la actualidad vietnamita, en ocasión de la visita oficial y amistosa a Cuba del Secretario General del Partido Comunista de Vietnam, Nguyen Phu Trong, del 8 al 12 de los corrientes.

Según el rotativo, el pueblo vietnamita tuvo que atravesar duros caminos para alcanzar la independencia y aún sin terminar la guerra, pero seguro de la victoria, ya estaba dispuesto a limpiar todas huellas de la metralla enemiga.

En 1986, el PCV aprobó decisiones históricas para iniciar el proceso de Doi Moi (renovación), en aras de llevar al país a una nueva era de desarrollo. Los vietnamitas supieron adecuar su proyecto a la realidad y las necesidades concretas del país para avanzar aceleradamente en el desarrollo económico y el bienestar de la población, enfatizó el diario.

EL diario de la juventud cubana hace de un recuento de los logros alcanzados por Vietnam durante más de dos décadas, en los que se destaca la reducción del índice de pobreza a 10,6%, el despliegue hacia los primeros lugares entre los países productores de arroz y café, así como la integración a la economía global.

Juventud Rebelde afirmó que, guiado por el PCV, el pueblo vietnamita se ha unido para cumplir las metas trazadas y los logros son evidentes, hacia lo interno con el salto económico y las transformaciones sociales, y en lo externo, hacia una política exterior más activa en la búsqueda del multilateralismo.

Refirió además a las ejemplares relaciones de amistad tradicional entre Cuba y Vietnam, en las que los dos países hermanos siempre se han apoyado mutuamente tanto en las pasadas guerras por la liberación nacional de Vietnam como en los tiempos difíciles posteriores que atraviesa Cuba.

Cada nuevo paso de avance en la tierra de los vietnamitas llena de orgullo a los cubanos que sufrieron cada día de la guerra en aquella nación y fueron protagonistas de un masivo movimiento de solidaridad, reseñó.

El rotativo reafirmó que más de cinco décadas de coincidencia y presencia en los momentos difíciles deja en los más jóvenes hijos de ambos pueblos la preservación de ese legado histórico.

Las manos de los vietnamitas siguen entrelazadas en el empeño descomunal de crecerse, asidas a los retos del futuro para borrar las huellas del pasado y en esa tarea no están solos, concluyó. – VNA