Phnom Penh (VNA) - El Gobierno de Camboya aprobó un proyecto de ley destinado a reforzar la represión contra el fraude en línea, en medio de los esfuerzos de las autoridades por intensificar la lucha contra las estafas de alta tecnología.
El texto fue debatido y aprobado durante una reunión plenaria del Gabinete presidida por el primer ministro Hun Manet.
Según un comunicado emitido tras el encuentro, el proyecto consta de cinco capítulos y 24 artículos, y establece sanciones penales orientadas a fortalecer la eficacia de las acciones contra el fraude tecnológico, así como a proteger el orden y la seguridad públicos y reforzar la cooperación en la lucha contra este tipo de delitos.
La iniciativa busca demostrar el firme compromiso político de Camboya con la erradicación de los delitos en línea, en consonancia con la Convención de las Naciones Unidas contra la Ciberdelincuencia. Además, se espera que contribuya a respaldar los esfuerzos contra el lavado de dinero y a afrontar los desafíos jurídicos vinculados con las estafas por internet.
Entre sus principales disposiciones figura la tipificación de cinco nuevos delitos penales, entre ellos el fraude en línea, la organización o gestión de centros de estafa digital, la captación o formación de personas para participar en fraudes por internet, la recopilación ilegal de documentos de identidad o datos personales, así como determinadas formas de lavado de dinero.
El proyecto también introduce procedimientos penales especiales, que incluyen medidas relativas a los plazos de detención preventiva, la suspensión y congelación de activos, la confiscación de bienes, la posibilidad de exención o reducción de la responsabilidad penal en ciertos casos y el fortalecimiento de la cooperación internacional.
Durante la reunión, el primer ministro Hun Manet subrayó que el fraude en línea constituye un problema complejo a escala regional y mundial que también ha afectado a Camboya y ha perjudicado su reputación internacional.
El jefe de Gobierno afirmó que la campaña contra estas estafas no es una acción simbólica ni de corto plazo, sino un compromiso real para “limpiar desde dentro”, al considerar que este fenómeno impacta directamente en el prestigio y el desarrollo socioeconómico del país./.