Rescatistas buscan los restos de las víctimas atrapadas bajo las ruinas. (Fuente: VNA)

Yakarta (VNA)- Más de 10 mil socorristas se esfuerzan por buscar los restos de las víctimas fatales atrapadas debajo de los escombros tras el azote del sismo y tsunami en la provincia indonesia de Célebes Central (Sulawesi Tenagh, en idioma indonesio) antes de que concluya mañana la pesquisa a gran escala.

Los órganos involucrados en las tareas de búsqueda y rescate manifestaron su inquietud por la propagación de las epidemias y según fuentes oficiales, las áreas afectadas por esos desastres naturales pasarán de la etapa de respuesta emergente a catástrofes a la fase de recuperación y reconstrucción, proceso que prevé prolongarse por dos años.

La misma fuente precisó que luego de escombrar las zonas damnificadas, se construirán parques, áreas deportivas y monumentos en los sitios donde se concentraron la mayor cifra de fallecidos por estas calamidades naturales ocurridas el 28 de septiembre pasado.

De acuerdo con el vocero de la Agencia de Gestión de Catástrofes de este país (BNBP, por sus siglas en indonesio), Sutopo Purwo Nugroho, el número de muertos se elevó a más de dos mil y la cantidad de los heridos a casi 11 mil.

En tanto, se registran hasta la víspera alrededor de cinco mil desaparecidos y 83 mil residentes locales tuvieron que abandonar sus viviendas.

Sutopo notificó que el cese de la búsqueda de las víctimas no significa la suspensión de las actividades de rescate, sino que los órganos implicados centrarán sus esfuerzos en la evacuación, el reestablecimiento de vida y la atención de salud de los lesionados.

Precisó que el 90 por ciento del sistema de electricidad se recuperó y la red de telecomunicaciones se restableció, mientras que las autoridades locales lograron garantizar las fuentes energéticas para Palu, cabecera de Célebes Central. Sin embargo, el acceso al agua potable es aún muy limitado.

Con el fin de gestionar la distribución y el uso eficiente de las asistencias concedidas por otros países y organizaciones, se estableció una cuenta especial perteneciente a la BNBP.

El 28 de septiembre pasado la localidad indonesia fue sacudida por dos sismos, uno de 6,1 grados y otro de 7,5 grados en la escala abierta de Richter, los cuales provocaron un maremoto con olas de hasta seis metros de altura.

Más de dos mil 500 personas están bajo tratamiento médico, mientras que otras casi 71 mil se quedaron sin techo y enfrentan riesgo de padecer enfermedades debido a las condiciones deficientes de higiene y falta de artículos de primera necesidad. 

Después de inspeccionar las zonas afectadas, Widodo se comprometió a movilizar todos los recursos del Gobierno para rescatar a las víctimas, restaurar el suministro de electricidad y agua y evacuar rápidamente a las personas en áreas peligrosas.

Indonesia se ubica en el “Anillo de Fuego” del Pacífico, una de las zonas en el orbe donde ocurren con más frecuencia sismos y erupciones volcánicas.

En julio y agosto pasados, la isla Lombok sufrió la ocurrencia de varios sismos consecutivos, los cuales provocaron la muerte de 500 personas y obligaron a miles a evacuarse.

En 2004, un terremoto de 9,3 grados en la escala abierta de Richter, seguido por un tsunami en las aguas frente a la isla Sumatra, cobró la vida de 220 mil personas en países localizados en la costa de Océano Índico, entre ellas 168 mil indonesias. – VNA