Manila (VNA) - Las autoridades filipinas reforzaron  la seguridad, tras un reciente atentado terrorista, ocurrido el último martes en un restaurante de Isulan, ciudad ubicada en la isla de Mindanao, al sur del país, donde detonó un artefacto explosivo que hirió al menos a 18 personas.

El comandante del Ejército en la región, mayor general Cirilito Sobejana, destacó que esa fuerza intensificó sus operaciones de inteligencia,  para detener a los perpetradores e impedir nuevas acciones de este tipo.

Sobejana subrayó que las fuerzas armadas, en coordinación con los funcionarios del gobierno local y otras agencias del orden, está trabajando para restablecer la normalidad en Isulan. 

Hasta el momento, aún se no identificaron al grupo responsable de la explosión y se desconoce el motivo del ataque al restaurante.

La alcaldesa de la ciudad de Isulan, Marites Pallasigue, precisó que la bomba fue colocada en la parte posterior de un equipo de aire acondicionado, e indicó como presuntos responsables a musulmanes separatistas rebeldes pertenecientes al grupo Movimiento de Libertad Islámica Bangsamoro.

El atentado ocurrió a pocos metros del lugar en que tuvo lugar uno similar el 31 de diciembre del año pasado, donde murieron dos personas y otras 21 resultaron heridas, el cual se cree que también fue llevado a cabo por militantes islamistas.

En una isla al sur de Mindanao se registró el 27 de enero de este año un ataque contra una catedral durante una misa, reivindicado por el grupo terrorista Estado Islámico (EI), donde murieron 21 personas, y otras cien resultaron heridas. –VNA