Phu Tho, Vietnam (VNA) – Con paisajes vírgenes, un clima fresco y un sistema de valores de la cultura Muong ancestral conservado casi en su totalidad, la comuna de Van Son, en la provincia de Phu Tho, emerge como un destino emblemático de turismo comunitario en la región de las tierras medias y montañosas del Norte de Vietnam.
Situada a casi mil metros de altitud, Van Son —conocida como el “techo de la tierra Muong”— se formó a partir de la fusión de tres antiguas comunas: Quyet Chien, Van Son y Ngo Luong.
Debido a su compleja geografía, esta zona, anteriormente llamada Lung Van, permaneció durante largo tiempo aislada, lo que permitió que numerosas costumbres, tradiciones, estilos arquitectónicos y prácticas culturales de la etnia Muong se conservaran de forma casi original. Los Muong denominan este territorio el “valle de la longevidad”, ya que muchos ancianos superan los 100 años manteniendo lucidez y buena salud.
Según compartió Bui Xuan Truong, subdirector del Departamento provincial de Cultura, Deportes y Turismo, al llegar a Van Son la esencia de esta comunidad étnica se percibe claramente en las casas sobre pilotes con techos inclinados en forma de caparazón de tortuga, en los trajes negros de brocado con delicados motivos, en las risas animadas del mercado matinal o en las tinajas de vino tradicional junto al fuego de las viviendas.
La preservación de esta cultura ancestral se debe en gran medida al aislamiento geográfico. En un texto del investigador cultural Phan Cam Thuong sobre la antigua Lung Van, hoy Van Son, se señala que el carácter aislado del territorio permitió que productos, costumbres y tradiciones se desarrollaran de manera casi endógena, con escasa mezcla externa, conservando una autenticidad poco común.
Uno de los mayores orgullos locales es la antigua variedad de mandarina Nam Son, un cultivo estrechamente vinculado a la vida de los Muong. Su piel fina, gajos carnosos, jugosidad y aroma característico la han convertido en un cultivo clave para la reducción de la pobreza y una fuente importante de ingresos para muchas familias.
Durante la temporada de cosecha previa al Año Nuevo Lunar (Tet), los huertos de mandarinas se transforman en un atractivo singular del turismo agrícola, donde los visitantes pueden conocer esta fruta emblemática y pasear entre colinas doradas.
Gracias a su geología de piedra caliza, Van Son alberga numerosos sistemas de cuevas, entre ellas la cueva Nam Son, considerada desde hace tiempo una “joya en bruto”, con estalactitas brillantes y lagunas de color verde esmeralda de entre dos y siete metros de profundidad. Declarada Monumento Paisajístico Nacional en 2008, es un destino atractivo para el ecoturismo, la investigación arqueológica y los amantes de la exploración.
Además de las cuevas, la comuna cuenta con la cascada Thung, la cueva Nui Kien y un conjunto de once árboles viejos del Nghien, cuyo nombre científico es Burretiodendron hsienmu”.
Conscientes de su potencial natural y cultural, numerosos hogares de Van Son han sido pioneros en el desarrollo del turismo comunitario. En la aldea Chien, las casas tradicionales sobre pilotes han sido renovadas para recibir visitantes, manteniendo su esencia cultural.
Nguyen Duy Tu, secretario del Comité partidista de la comuna, informó que Van Son está elaborando un plan de desarrollo turístico sostenible, centrado en el ecoturismo, la cultura Muong y la agricultura, además de ampliar el modelo de homestay, organizar mercados nocturnos y fortalecer la conexión turística entre Van Son, Mai Chau y Pu Luong.
Van Son despierta día a día, mostrando una belleza rústica y cautivadora gracias a la armonía entre la naturaleza virgen, la identidad cultural Muong ancestral y un enfoque de turismo comunitario sostenible, consolidándose como un destino destacado del norte montañoso de Vietnam y de la provincia de Phu Tho./.