Ciudad Ho Chi Minh (VNA)- El fallecimiento del presidente de Vietnam, Tran Dai Quang, dejó en el corazón de muchos ciudadanos que residen en esta mayor urbe vietnamita un eterno dolor.
Acto en homenaje al presidente Tran Dai Quang en Ciudad Ho Chi Minh. (Fuente: VNA)

Aunque fue miembro de la delegación de diputados de Ciudad Ho Chi Minh por un tiempo relativamente corto, la imagen del jefe de Estado permanece en el intelecto de los pobladores locales, que lo consideran como un dirigente muy cercano.

Según Do Van Minh, jefe del Club de jubilados del distrito 3, Dai Quang siempre dedicó una atención especial a los votantes locales en particular y a los residentes en la metrópolis en general, a pesar de su poco tiempo por sus funciones de trabajo.
 
Subrayó que en cada encuentro con los electores, atendía con esmero las quejas a fin de exigir a las autoridades locales solucionarlas de forma oportuna, y de esa manera, dijo, incrementó la confianza del pueblo en el liderazgo del Partido Comunista y el Estado en la empresa de construcción nacional.

Para Van Minh, el mandatario fue un revolucionario íntegro que se preocupaba por el pueblo y por la nación.

“La desaparición física del presidente dejó un gran dolor en nuestro corazón. Quizás, en su mente aún quedaban muchos planes por realizar”, dijo Van Minh.

A su vez, Pham Minh Tam, jefe de despacho de la Oficina de Movilización de masas del Comité partidista municipal, quien tuvo la oportunidad de ver personalmente al jefe de Estado en los encuentros entre el dirigente y los votantes locales, también compartió sus recuerdos.

En ese sentido, remarcó que todas las preguntas de los electores recibieron respuestas satisfactorias del dirigente y los asuntos fueron resueltos de manera acertada.

Destacó que debido al tiempo limitado para el diálogo, no todas los electores tenían la oportunidad de expresar sus opiniones.  Sin embargo, dada esa situación, después de esos encuentros el presidente siempre dedicaba más tiempo para visitar y atender las aspiraciones de los pobladores, en especial las de las personas con edad avanzada.

Mientras, los maestros de la escuela primaria de Pham Van Tri, en Ciudad Ho Chi Minh, también conservan en su corazón un especial afecto por el presidente Tran Dai Quang, quien, junto con el grupo de diputados del número 1, donó casi nueve mil dólares para el establecimiento de una biblioteca en ese centro docente.

La rectora de la escuela, Nguyen Thi Hong Yen, dijo que todo el colectivo se sintió conmovido al conocer sobre el fallecimiento del presidente.

Compartió que la biblioteca construida con la donación del mandatario y el grupo de diputados número 1 entró en funcionamiento hace solo un año. Antes, ese archivo contaba con equipos muy obsoletos y era una sala de solo 50 metros cuadrados.

Gracias al fondo obsequiado, se construyó una nueva instalación con todos los equipos necesarios para el estudio y la enseñanza.

Ese hecho inició el proceso de transformación de la escuela, subrayó Hong Yen, y añadió que la biblioteca abarca hoy una superficie de 100 metros cuadrados con más de nuevo mil libros.

Hong Yen manifestó su impresión por la atención del dirigente a la educación y a los estudiantes, a quienes consideraba el futuro de la nación.

Para los pobladores de Ciudad Ho Chi Minh, quedan aún varios recuerdos por contar sobre el jefe de Estado, una persona digna y muy cercana.- VNA