Víctimas del Agente Naranja en Vietnam. (Fuente: VNA)
Bruselas (VNA) – Expertos reunidos en la sede del Parlamento Europeo durante un seminario intercambiaron criterios sobre las consecuencias de la dioxina utilizada por el ejército estadounidense durante la pasada guerra en Vietnam.  

El evento fue efectuado la víspera por el Grupo de eurodiputados amistosos con Vietnam, la Embajada de Hanoi en Bruselas y el Instituto estadounidense Aspen.  

El presidente del grupo de parlamentarios europeos, Jan Zahradil, afirmó que el seminario forma parte de los esfuerzos realizados por esa entidad para materializar su prioridad de recabar una mayor atención de los pobladores del llamado continente viejo hacia los asuntos socioeconómicos de Vietnam, a fin de promover las relaciones entre el país indochino y la Unión Europea.  

Charles Bailey, exdirector del programa sobre la dioxina en el Instituto Aspen, presentó el libro “Vietnam, Estados Unidos y el Agente Naranja”, escrito con su coautor procedente de la nación asiática Le Ke Son, en el cual se clarifican los graves impactos de ese letal tóxico en la vida y en el medio ambiente durante los últimos 50 años.

De acuerdo con el investigador, después de años de distancia, los puntos de vista de Hanoi y Washington se acercaron de forma notable desde 2007, cuando ambas partes comenzaron la coordinación en la solución de las secuelas de la dioxina.  

Durante el período 2007-2018, precisó, Estados Unidos ofreció 136 millones de dólares a esas labores, principalmente a la desintoxicación en los aeropuertos Da Nang, Phu Cat (Centro) y Bien Hoa (Sur), así como a la atención de salud para las víctimas.  

En la ocasión, Bailey contó recuerdos de sus encuentros con las personas afectadas por la dioxina, entre ellas veteranos de guerra y residentes locales de las áreas contaminadas.

Valoró, además, que la cooperación en la mitigación de las secuelas de guerra constituye un factor de la asociación estratégica entre Vietnam y Estados Unidos.

Durante el evento, los participantes coincidieron en que también se deben llevar a cabo actividades para recuperar el medio ambiente y ofrecer la ayuda a largo plazo a los damnificados.  

La presidenta de la filial de la Asociación internacional de víctimas de dioxina en Bélgica, Chris Keykens, afirmó que la comunidad global aspira a conocer qué saben realmente los estadounidenses y ciudadanos europeos del Agente Naranja.

También presentó las actividades realizadas por su organización para respaldar a los afectados en Vietnam, sobre todo la garantía del acceso de los niños a la escuela y la asistencia financiera a las familias.

Por su parte, el embajador de Vietnam en Bélgica, Vu Anh Quang, al frente de la misión del país indochino ante la Unión Europea, evaluó que el seminario constituye un esfuerzo crucial para mejorar la conciencia del público sobre las consecuencias de la dioxina.

Durante el lapso 1961-1971, la aviación estadounidense roció sobre territorio vietnamita 80 millones de litros de herbicida que contenían 400 kilogramos de dioxina, uno de los componentes químicos más tóxicos conocidos por el hombre.

La mayor guerra química en la historia dejó a seis millones 800 mil vietnamitas expuestos al letal tóxico. Miles de ellos fallecieron, mientras otros millones de víctimas y sus descendientes padecen hoy de enfermedades causadas por el defoliante.

Datos oficiales señalan, además, que en Vietnam alrededor de seis millones de hectáreas están aún contaminadas por bombas, minas y dioxina. – VNA