Hanoi, 7 feb (VNA)- Los árboles de melocotón y albaricoque en la falda de montaña en el burgo de Pinh (comuna de Trung Minh, distrito de Yen Son, provincia norteña de Tuyen Quang) están en plena floración, señalando que la primavera ha tocado la puerta de esta tierra remota.
Danza de la cosecha de los Dao Tien residentes en el distrito de Chiem Hoa, provincia de Tuyen Quang. (Fuente: Nhan dan)

Aquí, todas las familias son del grupo étnico de Dao Tien. Entre sus diversas costumbres, se encuentra la tradición original de recibir el Año Nuevo Lunar, llamado Tet por los vietnamitas, que refleja una conexión extremadamente estrecha entre la gente de la comunidad local.

Los Dao Tien celebran el Tet del 26 de diciembre al 3 de enero según el calendario lunar. Una de las costumbres imprescindibles para ellos consiste en llevar agua a casa en nochevieja y al comienzo del año nuevo. Más agua se obtiene, más riquezas se conseguirán en el venidero año. Suele encargarse de esta tarea el mayor hombre o un joven robusto de la familia. Antiguamente, la gente utilizaba tubos de bambú como recipiente de agua y debía llenarlos para tener un año de abundancia.

Los hombres Dao Tien hacen ritos a la familia de su mujer el segundo día del Tet. En la ocasión, rinden homenaje y muestran agradecimiento a sus difuntos suegros, quienes dieron a luz y criaron a su esposa. Las ofrendas son iguales que las dedicadas a la familia del marido, pero la diferencia es que el ritual se realiza en un rincón de la casa. Luego todos los miembros de la familia comen, recuerdan a los momentos compartidos con la familia de la esposa y se desean uno al otro un feliz año nuevo.

A la hora de preparar los exvotos al Cielo, la Tierra y a los antepasados, los Dao Tien no pueden omitir el banh chung gu (pastel de arroz glutinoso jorobado). Los pasos de su elaboración, que consisten en elegir arroz, hojas de plátano, carne; y envolver el pastel reflejan la meticulosidad y el respeto de cada mujer en particular y de su familia en general. Aparte del banh chung, la gente local elabora otros pasteles tradicionales para disfrutar durante el Tet.

En la primera mañana del año nuevo, después de visitar a los parientes y vecinos, todos los lugareños acuden a un patio grande o la casa comunal para cantar, bailar y participar en los juegos tradicionales. Es también cuando se conocen los muchachos a las jóvenes intercambiando coplas de amor. Gracias a esta costumbre, muchas parejas han llegado al matrimonio. - (Nhan dan/VNA)