Hanoi (VNA) - La normativa que entra en vigor hoy, mediante la cual se asignan códigos de identificación a los bienes inmuebles y se integran en la base de datos nacional de tierras, es considerada por expertos como un cambio estructural y no meramente técnico, con potencial para redefinir el funcionamiento del mercado a largo plazo.
De acuerdo con las directrices de implementación, cada parcela, apartamento, vivienda o activo vinculado al suelo contará con un código único, conectado con información sobre derechos de uso de la tierra, planificación, historial de transacciones, situación hipotecaria y obligaciones financieras.
A diferencia del pasado, cuando los datos estaban fragmentados y se gestionaban de forma manual, ahora se estandarizarán y actualizarán en una plataforma unificada.
Según Matthew Powell, director de Savills Hanoi, la fijación del 1 de marzo de 2026 como fecha clave refleja la determinación de pasar de un modelo de gestión disperso a otro basado en datos digitales, sentando las bases de un mercado más transparente y profesional.
En los últimos años, el mercado inmobiliario ha atravesado etapas de rápido crecimiento, episodios de especulación localizada y la práctica de la “doble valoración”, en la que los precios declarados suelen situarse muy por debajo de los valores reales de transacción.
Especialistas señalan que la causa principal ha sido la falta de una base de datos sólida que permita la comparación y supervisión adecuadas.
Con la entrada en vigor de la asignación de códigos, todas las transacciones deberán registrarse y actualizarse conforme al código del activo, lo que permitirá a las autoridades monitorear con mayor precisión los valores reales de transferencia según zona y tipología.
El registro completo del historial de operaciones ayudará a reducir la brecha entre los precios declarados y los de mercado, además de facilitar la elaboración de tablas de precios del suelo más ajustadas a la realidad.
De acuerdo con el doctor Can Van Luc, miembro del Consejo Nacional de Asesoría de Política Financiera y Monetaria, la identificación de activos permitirá construir una base de datos “limpia” y no fragmentada entre localidades, mejorando la eficiencia de la gestión tributaria y reduciendo la pérdida de ingresos fiscales.
Desde la perspectiva del mercado, una mayor transparencia de datos contribuirá a frenar los aumentos de precios impulsados por rumores. Cuando la información jurídica, de planificación y el historial de transacciones sean públicos a través de los códigos de identificación, los inversionistas deberán basar sus decisiones en análisis objetivos en lugar de expectativas subjetivas.
La asignación de códigos también se equipara a la creación de un “expediente electrónico” para cada inmueble, lo que disminuye los riesgos de disputas y fraudes, y respalda de manera más eficaz las evaluaciones de bancos y fondos de inversión.
No obstante, su implementación requerirá importantes recursos para la digitalización y depuración de datos, además de sólidas garantías de seguridad de la información y protección de la privacidad.
A largo plazo, la estandarización de datos y la identificación de activos se consideran pasos inevitables para que el mercado inmobiliario de Vietnam avance hacia un desarrollo sostenible, transparente y alineado con las prácticas internacionales./.