Singapur (VNA) – La cumbre entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el líder de la República Popular Democrática de Corea (RPDC), Kim Jong-un, concluyó hoy aquí, luego de firmar un acuerdo calificado de ''muy importante e integral''.

 

Aunque los gobernantes no adelantaron el contenido del documento, tras la rúbrica del mismo Kim afirmó que el mundo va a ver un “cambio tremendo” y que los dos líderes “decidieron dejar el pasado a un lado”.

Estamos firmando un documento muy importante e integral. Hemos pasado  un gran momento juntos (...). La reunión con Kim "fue mejor que lo que cualquier persona pueda imaginar”, dijo Trump por su parte.

Con anterioridad, los dos mandatarios sostuvieron una plática privada, a la que le siguió un encuentro ampliado con asesores de ambos dignatarios y luego un almuerzo de trabajo que incorporó a otros funcionarios de cada gobierno.
El gobernante de la Casa Blanca también comentó que logró un “vínculo especial” con el líder norcoreano, describiéndolo como un negociador “inteligente y talentoso”, además de asegurar que la desnuclearización en la Península de Corea comenzará “muy rápidamente”.

Afirmó, además, que está dispuesto a reunirse con el líder de RPDC en otras ocasiones y a invitarlo a la Casa Blanca.  

En la declaración conjunta emitida al cierre de la histórica reunión, Washington se comprometió a garantizar la seguridad de Pyongyang, mientras Kim reafirmó la desnuclearización completa de la Península de Corea.  

“Estados Unidos y la RPDC se comprometen a establecer nuevas relaciones, de acuerdo con el deseo de los pueblos de los dos países de paz y prosperidad”, señala el documento.

Los dos países se sumarán a los esfuerzos para crear un régimen duradero y estable de paz, continúa.  

Además, reafirmando la Declaración de Panmunjom, dada a conocer el 27 de abril de 2018, la RPDC se compromete a trabajar hacia la desnuclearización completa de la Península de Corea.

Otro punto relevante es que las dos naciones trabajarán de conjunto para la recuperación de los prisioneros de guerra y desaparecidos en acciones combativas, y la repatriación inmediata de los cuerpos identificados.  

La reunión de este martes es considerada histórica por ser la primera de su  tipo en casi siete décadas y vital para desnuclearizar la península coreana.