Hanoi, 13 sep (VNA)- Con el deseo de testimoniar con sus propios ojos el feroz campo de batalla y la heroica lucha del pueblo vietnamita, el líder de la Revolución cubana Fidel Castro desafió todos los peligros para visitar la zona liberada de Vietnam del Sur en la provincia de Quang Tri, en septiembre de 1973, y se convirtió así en el primer y el único jefe de Estado que viajó a la nación sudesteasiática en tiempos de la guerra, .

“Por Vietnam estamos dispuestos a dar hasta nuestra propia sangre”, expresó Fidel, lo cual refleja todo el afecto especial que sentía el líder de la Revolución, en particular, y el pueblo cubano, en general, hacia Vietnam. 

Fidel Castro en Quang Tri (Fuente: VNA)


 

Cuba y Vietnam- hermandad a prueba del fuego

En la pasada guerra, Cuba fue pionero en el movimiento de apoyo a la lucha por la independencia y la liberación, así como a la construcción nacional del pueblo vietnamita.

Cuba constituyó el primer país en reconocer el Frente de Liberación de Vietnam del Sur (en diciembre de 1961), en establecer un Comité de Solidaridad con el país indochino (en septiembre de 1963), y también el único en abrir una embajada ante el Frente de Liberación Nacional de Vietnam en la zona liberada (julio de 1967).

  
En la era de independencia, Cuba acompaña a Vietnam en la empresa de construcción del socialismo y salvaguardia del país. Fidel, de nuevo, demuestra la solidaridad fiel de más de 10 millones de cubanos al asegurar: “Si en la guerra Cuba estuvo dispuesta a dar su propia sangre por Vietnam, ahora en la paz estamos dispuestos a ofrecer nuestro sudor”.

Numerosos funcionarios, técnicos, obreros y médicos cubanos contribuyeron voluntariamente con sus esfuerzos a respaldar a sus hermanos vietnamitas en la reconstrucción nacional. Varias obras que muestran la hermandad Vietnam- Cuba fueron levantadas en la década del 70 como el hospital de Amistad Vietnam-Cuba, en la que hoy laboran cuatro médicos cubanos. 

El apoyo y el afecto de Cuba a Vietnam siguió iluminándose en los foros y organizaciones internacionales después de 1975, cuando este país alcanzó su victoria final. En el escenario marcado por el sabotaje llevado a cabo por las fuerzas hostiles, Cuba siguió con firmeza y fidelidad al lado de Vietnam. 

Numerosos funcionarios, técnicos, obreros y médicos cubanos contribuyeron voluntariamente con sus esfuerzos por respaldar a sus hermanos vietnamitas en la reconstrucción nacional. Varias obras imbuidas de la hermandad Vietnam- Cuba fueron levantadas.

El apoyo y el efecto de Cuba dedicado a Vietnam siguen iluminándose en los foros y organizaciones internacionales después de 1975. En el contexto marcado por el sabotaje llevado a cabo por las fuerzas hostiles, Cuba siguió con firmeza y fidelidad al lado de Vietnam.

A partir de finales de los años 80 y 90 del pasado siglo,  Vietnam, Cuba y los países socialistas tuvieron que enfrentar desafíos históricos. Los partidos comunistas y pueblos de Vietnam y Cuba, de nuevo, empezaron una nueva lucha por mantener y consolidar el socialismo. Una vez más, el internacionalismo desinteresado de los verdaderos revolucionarios creó nuevas páginas históricas gloriosas de las relaciones Vietnam- Cuba en todos los sectores, desde política, economía, cultura, hasta ciencia- tecnología.

Al considerar la misión de apoyar a Cuba como un principio y una orden del corazón, el Partido Comunista, el Estado y el pueblo vietnamitas movilizaron todos los recursos económicos valiosos para ayudar a su hermano de siempre a superar la escasez material durante el llamado el período especial, una etapa de crisis económica que sufrió la Isla caribeña como resultado del colapso de la Unión Soviética en 1991, la destrucción del campo socialista, así como por el recrudecimiento del bloqueo estadounidense. 

Los especiales lazos entre ambos pueblos no se limitan a esos gestos, sino que se reflejan en miles de otras historias conmovedoras. El 1967 fue declarado en Cuba como “el Año del Vietnam Heroico”; en 1972, ante los bombardeos de aviones estadounidenses sobre diques en el Norte de Vietnam, los hermanos cubanos declararon el 28 de agosto de 1972 como “Día de Diques” y lanzaron una campaña de divulgación contra el crimen del imperialismo en Vietnam. 

En la tierra vietnamita hay una aldea que lleva nombre Moncada, antiguo cuartel militar ubicado en la oriental provincia de Santiago de Cuba. El 26 de julio de 1953 y dirigido por Fidel Castro, jóvenes cubanos asaltaron el cuartel con el objetivo de dirigirse luego a las montañas del Oriente para iniciar la lucha contra la dictadura de Fulgencio Batista. 

De igual forma, en Cuba no es difícil encontrar sitios que llevan el nombre de provincias o héroes de Vietnam, tales como la fábrica de calzado Nguyen Van Troi, la escuela Vo Thi Thang, el estadio Vietnam y la aldea Ben Tre.

Cuba en el corazón de Vietnam y Vietnam en el corazón de Cuba, esa realidad natural se origina de los lazos especiales forjados en el fuego de la lucha revolucionaria. Esos vínculos son un tesoro valioso de los dos pueblos en la empresa de construcción y salvaguardia nacional y del socialismo.


Energía transmitida por Fidel: fuerza de impulso para lucha de pueblo vietnamita

El hecho de llevar al jefe de Estado de un país hermano y a su vez a un gran estadista mundial a una zona aún con olor a pólvora no fue una decisión fácil. Cabe destacar, además, que Fidel estaba decidido a visitar ese territorio de Vietnam del Sur, lo cual es una muestra de su sinceridad y respeto por este país heoico que enfrentó dos grandes guerras, primero contra Francia y luego contra Estados Unidos,  y demuestra su espíritu desafiante. 

En esa misma visita histórica, Fidel demostró su fe absoluta en la victoria de Vietnam y en que la fuerza humana de los vietnamitas y la justicia triunfarían frente al poderío militar de un ejército como el estadounidense.

Según el general de división Pham Xuan The, quien en aquel momento era primer teniente asistente de operación de la división 304 y se encargó de dirigir las fuerzas de guardia para garantizar la seguridad en la zona de la fortaleza 241, después de izar en sus manos la bandera de liberación de esa división 304 (Vinh Quang o Gloria) en la fortaleza 241, Fidel expresó a los soldados vietnamitas:  “Pongan esta gloriosa bandera en medio de Saigón”. 

“Pese a que no fuera nuestro líder o nuestro Comandante, esas palabras de Fidel Castro fueron como una orden que alentó a nuestra división y a los soldados a esforzarse al máximo para liberar el Sur”, afirmó Xuan The.
“A partir de ese momento, los dirigentes de la división reiteraban a cada rato esa frase de Fidel a fin de intensificar nuestra determinación de luchar por la reunificación nacional”, aseveró.

“Fidel nos entregó la bandera, pero para nosotros también nos entregó la fe en la victoria. Ese gesto posee un significado muy sagrado, puesto que Fidel fue el primer jefe de Estado en desafiar todos los riesgos para visitar la zona recién liberada. Esa acción nos conmovió a seguir su ejemplo valiente  y a esforzarnos por cumplir su llamado”, compartió Xuan The.

El 30 de abril de 1975, casi dos años después de aquel momento histórico en que Fidel izó la bandera de liberación de la división 304, Xuan The fue uno de los soldados del Ejército de Liberación del Sur que arrestó a Duong Van Minh, presidente de la República de Vietnam en el Palacio de la Independencia y que lo obligó a emitir la declaración de rendición incondicional en el estudio de Radio Saigón, hecho que puso fin a la guerra.

De esa manera, Xuan The se considera como una de las personas que cumplió el llamado de Fidel Castro.

El ejército popular y el pueblo vietnamitas cumplieron su misión histórica de liberar el Sur y reunificar el país, para abrir un nuevo capítulo de paz y desarrollo nacional.

Y en ese día de victoria final del pueblo vietnamita, la bandera de liberación del Sur ondeó sobre el techo del Palacio de la Independencia, en medio de Saigon (actual Ciudad Ho Chi Minh), tal como lo deseó y lo transmitió a los combatientes vietnamitas el líder cubano.- VNA