📝 Enfoque: Redirigir los “vientos en contra” antes de las elecciones

A días de los comicios, el gobierno enfrenta campañas de desinformación que intentan distorsionar la realidad económica. Se llama a los ciudadanos a votar con responsabilidad y a actuar con prudencia en el entorno digital.

Las pancartas sobre las elecciones legislativas en zonas residenciales y espacios públicos en Hanoi. (Foto: VNA)
Las pancartas sobre las elecciones legislativas en zonas residenciales y espacios públicos en Hanoi. (Foto: VNA)

Hanoi (VNA) - A medida que se aproxima la fecha de las elecciones de diputados a la XVI Legislatura de la Asamblea Nacional de Vietnam y de los Consejos Populares para el período 2026-2031, previstas para el 15 de marzo, las fuerzas hostiles intensifican sus actividades en el ciberespacio, inundando las redes sociales con información que, aunque no siempre está directamente vinculada al proceso electoral, comparte un rasgo común: un tono marcadamente negativo.

Una de las estrategias utilizadas para socavar el significado de esta jornada cívica, enfriar el entusiasmo de los votantes y distorsionar el interés social en este importante acontecimiento nacional consiste en “grisear” el panorama socioeconómico del país. En el fondo, estas fuerzas reconocen la dificultad de atacar directamente el proceso electoral cuando los preparativos de las autoridades son cada vez más meticulosos y el nivel educativo de la población continúa en ascenso.

Los comicios se celebran en un contexto geopolítico mundial marcado por fuertes turbulencias que repercuten de manera significativa en la vida de los ciudadanos vietnamitas. El conflicto en Medio Oriente ha impulsado al alza los precios del petróleo, afectando los combustibles domésticos y ejerciendo presión sobre el índice de precios al consumidor (IPC).

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Los miembros de la mesa electoral número 20 organizan regularmente diversas reuniones para intercambiar ideas y asignar tareas. Foto: VNA

Aprovechando esta coyuntura, las fuerzas hostiles realizan análisis distorsionados sobre la gestión sectorial, la visión del liderazgo e incluso sobre un supuesto “fallo sistémico” de la economía, ignorando deliberadamente los factores objetivos que influyen en la situación. A partir de ello, intentan empañar el dinámico panorama socioeconómico del país y advierten que la situación empeorará tras las elecciones, con el objetivo de influir negativamente en el ánimo de los votantes antes del 15 de marzo.

Es necesario reconocer de manera objetiva que los precios internos de los combustibles siguen la evolución del mercado internacional, de acuerdo con las leyes de la oferta y la demanda propias de una economía profundamente integrada en el mundo. Nos guste o no, los crecientes riesgos geopolíticos globales afectan la estabilidad económica de todas las naciones, incluida Vietnam.

Al mismo tiempo, esta situación pone a prueba la capacidad de gestión y la visión estratégica de los distintos niveles de gobierno. El Gobierno y los ministerios competentes se esfuerzan por mantener la estabilidad macroeconómica mediante una gestión flexible de los precios de los combustibles, el uso eficaz del Fondo de Estabilización de Precios y el control del impacto de estos en el IPC.

Paralelamente, se promueve la diversificación de las fuentes de importación para reducir la dependencia de determinadas regiones, mientras se potencian las energías nacionales como la hidroeléctrica, termoeléctrica, eólica y solar y se impulsa la transición hacia los vehículos eléctricos. En otras palabras, se aplican soluciones tanto inmediatas como de largo plazo.

Ante este escenario, surge una pregunta clave: ¿qué puede hacer la sociedad para apoyar al Gobierno en el enfrentamiento eficaz de estos desafíos globales y dificultades internas?

Las acciones prácticas son múltiples. Como electores, es fundamental participar activamente en las elecciones y elegir con responsabilidad a los representantes más idóneos para la Asamblea Nacional y los Consejos Populares. Un aparato estatal con mayor dedicación y visión podrá gestionar con mayor eficacia la economía y servir mejor al pueblo.

Como consumidores responsables, también podemos priorizar el uso del transporte público frente al vehículo privado y avanzar gradualmente hacia medios de transporte eléctricos, contribuyendo así a la protección del medio ambiente.

Por último, como ciudadanos del entorno digital, es necesario actuar con prudencia, moderar las emociones y evitar convertirnos, de manera involuntaria, en difusores de informaciones negativas, manipuladas o incluso fabricadas por fuerzas con intenciones hostiles hacia el país./.

VNA

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