Kuala Lumpur (VNA)- La elevación de los nexos Vietnam-Malasia a una asociación estratégica integral creará grandes motores de impulso para los dos países, reflexionó Collins Chong Yew Keat, analista de diplomacia y seguridad de la Universidad de Malaya.
Según el experto, la visita a Malasia del secretario general del Partido Comunista de Vietnam, To Lam, y la mejora de los vínculos bilaterales impactarán positivamente en tres direcciones: el poder económico y los recursos futuros; la mayor confianza política; además de enviar un mensaje importante de que las relaciones y la confianza común se consolidan.
Sobre las perspectivas futuras, el analista afirmó que el hecho de que las dos naciones se centren tanto en la promoción de la diplomacia popular y cultural como en el fortalecimiento del comercio e inversión contribuirá a complementar las fortalezas de cada una.
En particular, Vietnam puede ayudar a Malasia en la cuestión de seguridad alimentaria; mientras Kuala Lumpur tiene las fortalezas en la producción de alta tecnología, economía digital y recursos naturales que la nación indochina puede aprovechar.
En el ámbito regional, consideró que las relaciones bilaterales fortalecerán los cimientos de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), especialmente cuando Kuala Lumpur desempeñará la Presidencia de la agrupación en 2025.
Recalcó que la visita de To Lam creará una mayor asociación, consolidando el papel y la influencia de la ASEAN bajo la dirección de Malasia.
Se trata de una condición favorable para que los dos países compartan y dirijan los objetivos comunes de mantener la paz y la estabilidad regional, así como garantizar la capacidad de recuperación y desarrollo económico, opinó./.
Relaciones Vietnam-Malasia se desarrollan con fuerza en un nuevo período
El secretario general del Comité Central del Partido Comunista de Vietnam (PCV), To Lam, su esposa y una delegación de alto rango, llegaron al Aeropuerto Internacional Noi Bai en Hanoi por la tarde del 23 de noviembre, concluyendo con éxito su visita oficial de tres días a Malasia por invitación del primer ministro anfitrión, Anwar Ibrahim, y su esposa.