Yakarta, 11 oct (VNA)- La operación de búsqueda y salvamento de las víctimas del terremoto y tsunami del pasado septiembre en Indonesia culminará hoy en la tarde, por lo que los equipos de emergencia aceleran su trabajo en un último intento por encontrar posibles sobrevivientes de esta tragedia que golpeó a la isla de Célebes Central.
Indonesia acelera últimos esfuerzos en búsqueda de desaparecidos por terremoto y tsunami (Fuente: VNA)

Así lo informó el director del equipo de emergencias en Palu, Bambang Suryo. 

Mientras, el portavoz de la Agencia Nacional de Mitigación de Desastres de Indonesia (BNPB, inglés) BNPB, Sutopo Purwo Nugroho, reiteró que las víctimas que no fueron encontradas serán declaradas desaparecidas.

Se podría seguir realizando una búsqueda limitada, pero cesarán las exploraciones a gran escala con mucho personal y equipo pesado, agregó.

La  cifra oficial de muertos a causa del terremoto de 7,5 grados en la escala abierta de Rictcher y posterior tsunami del pasado 28 de septiembre se elevó a dos mil 45 personas.

Muchos de los cadáveres encontrados en los últimos días estaban bajo los escombros de los edificios de la pequeña ciudad de Palu y de los vecindarios del sur de esa localidad afectados por la licuefacción del suelo. Este es un fenómeno que convierte el terreno en un lodazal viscoso.

Las autoridades creen que  todavía otras cinco mil personas están desaparecidas, muchas de ellas enterradas bajo los escombros de los edificios destruidos. 

El gobierno prevé dejar en su estado actual dos localidades cercanas a Palu, Petobo y Balaroa, que fueron arrasadas por la catástrofe. 

Los supervivientes de esas comunidades  deberán decidir si quieren hacer sepulturas colectivas, erigir un monumento o transformarlas en zonas verdes. 

Unas 200 mil personas necesitan urgentemente ayuda humanitaria. La comida y el agua potable escasean y numerosas víctimas lo han perdido todo. 

Unas 80 mil personas fueron desplazadas por este desastre natural y se refugian ahora en viviendas improvisadas cerca de sus casas destruidas.

El Ministerio de Asuntos Sociales de Indonesia anunció que todos los residentes de la provincia de Célebes Central víctimas del desastre recibirán la ayuda social del gobierno de cerca de 135 dólares por persona durante tres meses.

Cada una de las familias que residen de forma permanente en las áreas afectadas también recibirán un apoyo económico de 40 mil 468 dólares, y el Gobierno proporcionará fondos de rehabilitación a aquellos cuyas casas fueron dañadas o destruidas por el terremoto y el tsunami.

Se estima que al menos cinco mil 100 edificios y casas se encuentran en esa lamentable situación, siendo Palu el más afectado.

En otro acontecimiento relacionado, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) anunció hoy en su página oficial que su secretario general, António Guterres, visitará mañana la ciudad de Palu, lugar más afectado por terremotos y tsunami en Célebes Central.

La visita forma parte de sus actividades en esta nación sudesteasiática para asistir a la Cumbre de Líderes de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), a celebrarse hoy, al margen de las Reuniones Anuales del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM), en desarrollo aquí.

De acuerdo con lo programado, en su visita a Palu, el máximo representante de la ONU será acompañado por el vicepresidente de Indonesia, Jusuf Kall.

En 2005, el entonces secretario general de la ONU, Kofi Annan, realizó también una visita a la provincia indonesia de Aceh después de que un tsunami azotó esa localidad y dejó un saldo de casi tres mil muertos.

Indonesia se ubica en el “Anillo de Fuego” del Pacífico, una de las zonas en el orbe donde ocurren con más frecuencia sismos y erupciones volcánicas.

En julio y agosto pasados, la isla Lombok sufrió la ocurrencia de varios sismos consecutivos, los cuales provocaron la muerte de 500 personas y obligaron a miles a evacuarse.

En 2004, un terremoto de 9,3 grados en la escala abierta de Richter, seguido por un tsunami en las aguas frente a la isla Sumatra, cobró la vida de 220 mil personas en países localizados en la costa del Océano Índico, entre ellas 168 mil indonesias. – VNA