Kuala Lumpur, 02 jun (VNA) No existen pruebas concluyentes que confirmen que Rusia es responsable del derribo del vuelo MH17 de Malaysia Airlines en Donbás en julio de 2014, declaró el ministro de Transporte malasio, Anthony Loke, al medio Channel News Asia.
Restos del avión MH17 (Fuente: VNA/AFP)

"No existen pruebas concluyentes en los resultados del Equipo de Investigación Conjunto (JIT, por sus siglas en inglés) que posibiliten acusar a Rusia. En cuanto al responsable del derribo, no se puede señalar a Moscú", dijo el titular.

"Está claro que vamos a tener en consideración las relaciones diplomáticas. Cualesquiera que sean las siguientes acciones, estarán basadas en pruebas concluyentes", añadió.

El JIT, que reúne a expertos de Países Bajos, Australia, Bélgica, Malasia y Ucrania, presentó el 24 de mayo pasado los resultados preliminares de la segunda investigación de la tragedia.

Según este estudio, el misil del sistema antiaéreo Buk, que derribó al Boeing malasio en la región de Donbás, en el este de Ucrania, en 2014 pertenecía de las Fuerzas Armadas de Rusia.

El Ministerio de Defensa ruso afirmó, por su parte, que ningún sistema antiaéreo de su país cruzó la frontera con Ucrania y remarcó que la investigación del JIT no incluye los testimonios de personas que viven cerca del lugar de la catástrofe y según los cuales el misil fue lanzado desde un área controlada por los militares ucranianos.

Por su parte, el presidente ruso, Vladímir Putin, negó que en el derribo se empleara un misil procedente de Rusia y declaró que Moscú no reconocerá los resultados de la investigación del siniestro hasta que el país euroasiático participe en ella.

En este sentido, el canciller ruso, Serguéi Lavrov, criticó a Países Bajos por no presentar dato alguno que avale las conclusiones de la investigación. A la vez, reafirmó la disposición de Moscú de cooperar con la investigación.

El 17 de julio de 2014, un misil alcanzó el vuelo MH17 de la compañía Malaysia Airlines que se dirigía de Ámsterdam a la capital malasia de Kuala Lumpur cuando este sobrevolaba Donbás, zona convulsionada por los enfrentamientos entre las tropas ucranianas y las milicias locales.

De las 298 personas, en su mayoría holandeses, que se encontraban a bordo de la aeronave no hubo sobrevivientes.

El JIT concluyó en su informe del 28 de septiembre de 2016 que el avión fue derribado por un misil del sistema antiaéreo Buk, presuntamente transportado desde Rusia a un área bajo control de las milicias de Donetsk. Estas niegan su implicación en la tragedia y acusan a los militares ucranianos.

El consorcio ruso Almaz Antey, fabricante de los sistemas de misiles Buk, había presentado un informe en el que expone los resultados de una investigación propia. Según esta versión, el avión malasio fue derribado desde una zona controlada por el Ejército ucraniano. – VNA

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