Yakarta (VNA) - El presidente de Indonesia, Joko Widodo, exhortó a acelerar las labores de rescate durante su segunda visita a las áreas más damnificadas por un terremoto y un tsunami ocurrido en la provincia de Sulawesi Central hace una semana.
 
El presidente de Indonesia, Joko Widodo, (segunda a la derecha) supervisó las labores de rescate en su visita a la ciudad de Palu, una de las zonas más afectadas por las recientes catástrofes (Fuente: AFP/VNA)

El 28 de septiembre pasado la localidad fue sacudida por dos sismos, uno de 6,1 grados y otro de 7,5 grados en la escala abierta de Richter, los cuales provocaron un maremoto con olas de hasta seis metros de altura, dejando un saldo de más de mil 400 muertos, más de mil 200 en la ciudad de Palu, y otros 113 desaparecidos.

Más de dos mil 500 personas están bajo tratamiento médico, mientras que otras casi 71 mil se quedaron sin techo y enfrentan riesgo de padecer enfermedades debido a condiciones deficientes de higiene y falta de artículos de primera necesidad.

Después de inspeccionar las zonas afectadas, Widodo llamó a un esfuerzo para la evacuación en el hotel Roa Roa, donde se cree que unas 30 personas se mantienen enterradas bajo las ruinas.

También se comprometió a movilizar todos los recursos del Gobierno para rescatar a las víctimas, restaurar el suministro de electricidad y agua y evacuar rápidamente a las personas en áreas peligrosas.

Indonesia se ubica en el “Anillo de Fuego” del Pacífico, una de las zonas en el orbe donde ocurren con más frecuencia sismos y erupciones volcánicas.

En julio y agosto pasados, la isla Lombok sufrió la ocurrencia de varios sismos consecutivos, los cuales provocaron la muerte de 500 personas y obligaron a miles a evacuarse.

En 2004, un terremoto de 9,3 grados en la escala abierta de Richter, seguido por un tsunami en las aguas frente a la isla Sumatra, cobró la vida de 220 mil personas en países localizados en la costa de Océano Índico, entre ellas 168 mil indonesias. – VNA