Un hospital en Manila (Fuente: VNA)

Manila (VNA) - El Gobierno de Filipinas mantiene la prohibición del uso de Dengvaxia, la primera vacuna contra el dengue, pese a la expansión de la epidemia en el país, al preocuparse de los efectos negativos de ese producto en los niños, afirmó el secretario de Salud, Francisco Duque.  

Al hablar la víspera en una rueda de prensa Duque informó que, en lo que va de año, el número de contagiados creció un 98 por ciento en comparación con igual período de 2018, a casi 146 mil 100 casos, entre ellos 662 mortales.  

De acuerdo con el Secretario, esa vacuna, producida por la empresa francesa Sanofi, no es compatible con los grupos más vulnerables, entre ellos los niños con edad comprendida entre cinco y nueve años.  

La Organización Mundial de la Salud afirmó a Filipinas que Dengvaxia no es “recomendable” como una medida para enfrenar el brote de la epidemia, afirmó Duque, y añadió que en febrero pasado el Gobierno decidió prohibir la importación y comercialización de esa vacuna, después del fallecimiento de decenas de niños, entre los más 700 mil inoculados en 2017. 

Recalcó que, según la institución global, Dengvaxia, cuyo uso es permitido en 20 países, es solo recomendable para personas mayores de nueve años de edad.  

Con anterioridad, el Gobierno filipino considera permitir a Sanofi reanudar la distribución de ese producto, pero excluyó su uso en la prevención de la epidemia.  

En 2016, Filipinas fue el primer país en utilizar Dengvaxia en su programa nacional de vacunación. Sin embargo, un año después Sanofi alertó sobre los riesgos de ese producto, que puede empeorar los síntomas en algunos casos nunca expuestos previamente al virus.  

Esa revelación desencadenó un pánico nacional, cuando numerosos padres culparon a esa vacuna de la muerte de decenas de niños. 

El dengue es una infección viral presente en las zonas tropicales y subtropicales de todo el planeta, transmitida por la picadura de las hembras infectadas de mosquitos del género Aedes aegypti, sobre todo en áreas urbanas y semiurbanas.

Se trata de la enfermedad infecciosa de más rápida expansión en el mundo, con un promedio de medio millón de contagios potencialmente mortales al año, y unas 20 mil muertes, en su mayoría niños. – VNA