Reuniones familiares en ocasión del Tet despiertan conciencia de los orígenes

Cada año, cuando llegan las fiestas tradicionales del Tet (Año Nuevo Lunar), los vietnamitas, no importa donde residan ni su estatus social, regresan a su lugar de origen para disfrutar esta celebración junto a la familia.

Hanoi, 13 feb (VNA) – Cada año, cuando llegan las fiestas tradicionales del Tet (Año Nuevo Lunar), los vietnamitas, no importa donde residan ni su estatus social, regresan a su lugar de origen para disfrutar esta celebración junto a la familia. 

Reuniones familiares en ocasión del Tet despiertan conciencia de los orígenes ảnh 1Foto de ilustración (Fuente: VNA)

Esta tradición les proporciona motivación y voluntad para seguir avanzando en la vida. En Vietnam, las reuniones familiares en el campo constituyen una costumbre que pervive como un punto de encuentro infaltable durante el Tet. 

Tradicionalmente, la familia de Nguyen Van Hoc, residente de Hanoi, suele regresar en los primeros días del nuevo año lunar a su tierra natal para ofrendar inciensos a los ancestros como muestra de gratitud hacia ellos y así recordar los orígenes. 

Pese a llevar una vida muy ocupada, Van Hoc y su familia han mantenido esta buena práctica durante años. Según él, la tradición de cada familia y cada clan es una base importante para construir la historia de los poblados y la del país. Por lo tanto, cada persona debe ser consciente de la importancia de preservar las costumbres y prácticas tradicionales de la nación. 

“Creo que el Tet constituye la mejor oportunidad para rendir culto a los familiares difuntos y tener una mejor comprensión de la familia tradicional y la historia de su origen”, expresó. 

“Al disfrutar hoy mejores condiciones económicas, los vietnamitas ahora no sólo “comen Tet”, sino que también “juegan al Tet”. A menudo les recuerdo a mi esposa e hijos que deben dedicar tiempo a reunirse con sus allegados en sus lugares de origen y ofrendar inciensos en nuestra casa solariega. Todos se hacen para desear las mejores cosas en el nuevo año y sensibilizar a las nuevas generaciones sobre la tradición familiar. Pienso que primero tienen que saber quiénes somos y de dónde venimos”, explicó. 

Desde hace casi dos décadas se ha restituido la tendencia a volver a las raíces y celebrar actividades de clanes familiares en las aldeas. Muchas casas solariegas han sido construidas de nuevo y otras restauradas, mientras que se confeccionan árboles genealógicos, se traducen y se difunden entre los miembros de la familia. 

Los rituales de culto a los antepasados se realizan según la costumbre tradicional. En particular, se forma un comité ejecutivo de estímulo a la educación de cada clan familiar. Estas actividades mencionadas representan preciosos valores materiales y espirituales a las familias vietnamitas. 

Nguyen Van Thu, jefe del linaje Nguyễn en la provincia norteña de Phu Tho, atribuye gran importancia a la tradición de la familia, del clan y los rasgos culturales peculiares del país, considerándolos como un fuerte apoyo espiritual y de equilibrio emocional para cada persona frente a las presiones derivadas de la vida moderna. 

“En la cultura vietnamita destaca el culto a los ancestros, especialmente en ocasión de las fiestas tradicionales del Tet y el festival del Templo de los Reyes Hung (fundadores de la nación). Todos se sienten orgullosos de los lazos de parentesco según la percepción tradicional de que “al beber el agua, se recuerda al manantial. Cuando llegan las fiestas del clan familiar o del país, varios de mis parientes, que están lejos de la tierra natal, me piden que les ayude a dar ofrendas en homenaje a sus ancestros”, dijo. 

En la vida moderna, el país enfrenta el peligro de perder estos buenos rasgos culturales practicados durante siglos. Eso impone la necesidad de sensibilizar a los jóvenes sobre la responsabilidad de mantener la tradición familiar y el culto a los antepasados, despertándoles el patriotismo, la solidaridad y el apoyo mutuo para avanzar hacia una sociedad desarrollada y sostenible. 

Sobre el tema, Van Học comentó que cada familia debería crear conciencia sobre la responsabilidad de sus miembros con la historia de sus orígenes y el espíritu nacional, las tradiciones, actividades ancestrales y reuniones familiares durante los festejos populares, por lo que deben ofrecer los conocimientos necesarios sobre las buenas prácticas culturales del país a las nuevas generaciones”. 

Ofrendar inciensos en el altar de linaje en el campo para honrar a los antepasados es un mensaje cultural de cada vietnamita, especialmente los que están lejos de su tierra natal. Cabe destacar que cuando se tiene conciencia de los orígenes, el sentido de pertenencia a una etnia se queda grabado profundamente en la mente de cada vietnamita.-VNA 

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