Confección de seda en Van Phuc, Hanoi (Fuente: VNA)

Hanoi (VNA) - Con una historia de milenios, las confecciones de la seda y el brocado constituyen una tradición transmitida de generación a generación en Vietnam, y en la actualidad se han elevado a una nueva altura, para adaptarse a la vida moderna.  

Historiadores y estudiosos estiman que la seda producida por las larvas de mariposas de la especie Bombyx mori, llamadas “gusanos de seda”, apareció en Vietnam hace miles de años, durante la era de los reyes Hung, fundadores de la nación. 

Ese tipo de material ganó la preferencia de los vietnamitas, gracias a su belleza y calidad.  

Al principio, el oficio fue practicado por separado en los hogares, los cuales luego se agruparon para formar aldeas dedicadas a la cría del gusano y a la confección de seda, ubicadas en todas las regiones del país, las cuales mantienen esa tradición en la actualidad.  

Por ejemplo, la seda de la aldea de Van Phuc, en Hanoi, fue la primera opción de los reyes feudales, gracias a sus brillantes colores y peculiares ornamentos. Durante la invasión francesa, ese material se llevó a Europa; y en la actualidad, la seda de Van Phuc se utiliza para confeccionar diferentes tipos de ropas, incluso diseños de moda preferidos por los jóvenes.  

Mientras, los artesanos en la aldea de Tan Chau en la provincia sureña de An Giang, tiñen de negro el material con un fruto típico, el cual brinda al producto final un resplandor natural, durabilidad y gran capacidad para absorber el agua.

Los residentes locales buscan constantemente nuevas técnicas para crear nuevos diseños, con el fin de satisfacer la demanda de los clientes.  

Por otro lado, el brocado es una especialidad utilizada para confeccionar ropas así como artículos de uso cotidiano por parte de artesanos de las etnias minoritarias en Vietnam, entre las que se destacan las de Mong, Dao, Hre, Ta Oi y Co Tu.

Las técnicas y ornamentos se conservan y se transmiten de generación a generación como un tesoro de esas comunidades, y constituyen la encarnación de la destreza, la creatividad y la sensibilidad para la belleza de los habitantes de las mismas.  

En la actualidad, los diseñadores vietnamitas brindan una nueva vida al arte del brocado, al introducirlo en colecciones que se presentan a los amantes de la moda tanto nacionales como extranjeros.

Entre los pioneros de esta renovación se encuentra la modista Minh Hanh, la cual llevó 70 diseños que utilizan ese material a una exposición celebrada en junio pasado en el Museo Estatal de Arte Oriental de Rusia.

El público tendrá otra oportunidad para honrar y contemplar la evolución de la seda y el brocado de Vietnam durante el V Festival de esos productos, que se efectuará del 7 al 9 de este mes en el casco antiguo de Hoi An, en la provincia central de Quang Nam. - VNA