Singapur (VNA) – Representantes de 38 países y territorios intercambiaron aquí experiencias para ampliar y multiplicar los vínculos económicos regionales, así como entre bases infraestructurales, sectores de turismo, finanzas e informático, frente a efectos del estancamiento global.
Durante un foro empresarial sobre el impulso de la cooperación y la conexión regional, efectuado este martes, los participantes coincidieron en que el clima de negocios resulta cada vez más desfavorable e inestable para las empresas, en medio de los sombríos pronósticos económicos globales, con riesgos de recesión.
En esa situación, ninguna región o país puede desarrollarse aisladamente, sino que necesita incrementar la cooperación internacional para compartir la prosperidad, la paz y estabilidad, afirmaron.
Teo Siong Seng, presidente de la Federación Empresarial de Singapur, enfatizó que los países miembros de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) deben disponer de su propia estrategia económica para progresar conjuntamente, contribuyendo a una Comunidad de ASEAN cada vez más unificada y dinámica.
La ASEAN, dotada de una población joven, alto ritmo de urbanización y creciente nivel de educación, tiene mejor perspectiva de desarrollo que otras regiones, aseguró.
Ong Keng Yong, embajador itinerante de Singapur y exsecretario general de la agrupación, aludió específicamente el caso de Vietnam, subrayando que el país necesita seguir ampliando el acceso a su mercado, perfeccionar el marco jurídico, promover la libertad de los flujos de mercancías, capitales y recursos humanos de calidad.
Los expertos consideraron que los tratados bilaterales y regionales de comercio – inversión pueden servir para establecer una mayor red comercial, mediante la conexión de los mercados de unos 60 países con cuatro mil 400 millones de pobladores. – VNA
Vietnam intensifica la lucha contra las estafas en línea impulsadas por la falsificación digital
Las autoridades vietnamitas y los expertos en ciberseguridad han advertido que las estafas en línea son cada vez más sofisticadas, ya que los delincuentes utilizan tecnologías de falsificación digital basadas en inteligencia artificial para suplantar a personas y organizaciones, lo que dificulta considerablemente la detección del fraude.