Hanoi (VNA)- En una carrera contrarreloj, los elementos que buscan sabotear las elecciones de diputados a la Asamblea Nacional de Vietnam de la XVI Legislatura y de los Consejos Populares para el período 2026–2031 no escatiman maniobras para cumplir su objetivo de difundir información malintencionada en las redes sociales, recurriendo a formas de incitación indirecta.
La distorsión directa de los resultados de la votación, la invención de supuestas manipulaciones en la selección de personal, la difamación de candidatos destacados o la presentación de denuncias falsas ya no producen el efecto deseado. Por ello, la estrategia de sabotaje ha evolucionado hacia métodos indirectos, aunque siempre bajo los mismos principios de manipulación informativa.
Uno de los recursos más utilizados consiste en multiplicar rumores basados en mecanismos psicológicos bien conocidos: las personas tienden a creer aquello que escuchan o leen repetidamente, hasta el punto de que lo falso acaba siendo percibido como verdadero. Este fenómeno se apoya, por un lado, en el llamado “efecto de familiaridad”, que facilita la aceptación automática de la información repetida; y por otro, en el “efecto de masa”, según el cual aquello que es reiterado por múltiples voces parece adquirir mayor credibilidad.
Si antes del XIV Congreso Nacional del Partido Comunista de Vietnam las fuerzas hostiles dirigían sus ataques directamente contra la reputación personal de cuadros incluidos en la planificación de altos cargos, en vísperas de las elecciones legislativas recurren a una táctica distinta: “hablar de A para apuntar a B”.
En las redes sociales se difunden, por ejemplo, informaciones sobre retrasos en grandes proyectos de infraestructura de transporte, omitiendo deliberadamente las conclusiones oficiales de los organismos competentes. Los difusores de estas versiones aparentan preocupación por posibles pérdidas del presupuesto estatal - proveniente de los impuestos de la población- para insinuar, de forma tendenciosa, interrogantes sobre supuestas responsabilidades políticas o favoritismos hacia empresas allegadas al poder, con el objetivo de sembrar dudas sobre decisiones estratégicas del país.
Debido a la posición particular de la capital, Hanoi, sus principales dirigentes también se convierten en blanco de rumores malintencionados. Se difunden versiones según las cuales determinados responsables habrían sido promovidos no por su capacidad, ética o trayectoria, sino por supuestas relaciones personales con figuras influyentes. Tales rumores se basan en la lógica de la “media verdad”: se toma una coincidencia fortuita y se presenta como explicación de toda la realidad, ocultando los hechos objetivos.
Las fuerzas armadas constituyen igualmente un objetivo habitual de estas campañas. Como señaló el Presidente Ho Chi Minh, la policía y el ejército son “dos brazos del pueblo, del Partido, del Gobierno y del proletariado.”
En los últimos días han circulado en redes sociales rumores y noticias completamente falsas sobre supuestas tensiones entre estas instituciones o sobre la transferencia de personal militar al puesto de la administración de una ciudad importante, con el propósito de suscitar polémicas acerca de una supuesta “militarización” del aparato civil.
Los mismos actores intentan además presentar de forma simplista la idea de un supuesto “nepotismo sistémico”, basándose en coincidencias de nombres entre dirigentes y funcionarios de menor rango para construir narrativas ficticias sobre relaciones familiares y privilegios inexistentes.
Incluso afirmaciones carentes de lógica han sido difundidas ante la escasez de argumentos sobre el proceso electoral. Entre ellas figura el rumor de que el país se prepara para una nueva gran reorganización administrativa que reduciría a solo 19 las provincias y ciudades del país. Aunque tal afirmación difícilmente supera un análisis racional, ha generado inquietud en determinados sectores de la población.
El 4 de marzo, Phan Trung Tuan, director del Departamento de Gobierno Local del Ministerio del Interior de Vietnam, afirmó de manera categórica que el Partido y el Estado no tienen actualmente ninguna política orientada a continuar con procesos de fusión o reorganización de provincias, ciudades o unidades administrativas a nivel comunal. Antes de presentar el proyecto sobre la reciente restructuración, el Comité del Partido en el Gobierno celebró cinco reuniones y lo sometió tres veces a consideración del Buró Político y del Secretariado.
La proliferación de rumores y noticias falsas antes del 15 de marzo responde al intento deliberado de las fuerzas hostiles de crear confusión, disminuir el interés de la población por sus derechos y responsabilidades como electores o inducir percepciones negativas sobre el día de las elecciones.
Los rumores prosperan cuando despiertan curiosidad y resultan fáciles de recordar entre personas con escasa información o poco interés por la actualidad. También se propagan con mayor rapidez cuando coinciden con prejuicios o percepciones negativas preexistentes.
Una conciencia sólida, un conocimiento amplio y un criterio claro constituyen la mejor defensa frente a la desinformación, del mismo modo que los virus no pueden causar enfermedad en un organismo sano y con un sistema inmunológico fuerte./.