Moscú,  (VNA)-  Las disputas en el Mar del Este constituyen una de las mayores amenazas para la paz y la seguridad mundial, opinaron expertos participantes en una mesa redonda sobre el tema efectuada en Rusia.



El evento, organizado la víspera por el Instituto Oriental de la Academia de Ciencia de Rusia, reunió a científicos y eruditos de los centros locales de estudio sobre Asia- Pacífico y la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN).

Los participantes expresaron su preocupación por la militarización de China en el Mar del Este en los últimos tiempos, sobre todo la instalación por primera vez de Beijing del sistema de misiles en el área en litigio, así como la pugna por una mayor influencia entre Estados Unidos y el gigante asiático en la zona.

De acuerdo con Grigory Lokshin, especialista de la entidad organizadora, se ha registrado avances considerables cuando China mostró su voluntad y sostuvo contactos con la ASEAN a nivel multilateral.

A su juicio, Beijing está aplicando la política “zanahoria y garrote”, utilizando el llamado “poder blando” para reforzar sus reclamaciones en el Mar del Este.

Por su parte, el experto en derecho Pavel Gudev del Instituto de Estudio de Relaciones Internacionales y Economía Mundial de Primakov, sostuvo que la decisión de la Corte Permanente de Arbitraje (CPA) de La Haya en torno a la demanda de Filipinas contra China evidenció la ilegalidad de la reivindicación de Beijing que abarca el 80 por ciento de la superficie del Mar del Este.

Puntualizó que China ha ejercido influencia en materia de política, diplomacia y economía para persuadir a otros países a no respaldar el dictamen de la CPA.

Gudev subrayó que Beijing no debe interferir en las actividades económicas de los Estados vecinos en las zonas en disputa, especialmente el impedimento a pescadores de Filipinas y Vietnam a laborar en los caladeros tradicionales de sus países.

Mientras tanto, la profesora de la Academia de Diplomacia de Rusia MGIMO Ekaterinna Koldunov, opinó que el factor más importante para reducir la tensión en las relaciones entre China y sus vecinos es diseñar y firmar el Código sobre la conducta de las partes concernientes en el Mar del Este (COC).

Los asistentes a la cita coincidieron en que las partes deben resolver los diferendos por medidas pacíficas, sin recurrir a la fuerza o amenazar con usarla, con respeto al derecho internacional y la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982.

Convinieron en que Rusia debe tener una voz más activa en la solución de esos asuntos con el papel de mediador, gracias a su prestigioso político, las buenas relaciones con China y la ASEAN, y sus experiencias en esta materia.-VNA