Ciudad Ho Chi Minh, 23 ago (VNA) - Aunque Vietnam ha realizado esfuerzos concretos para combatir la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (IUU), las exportaciones pesqueras del país probablemente enfrenten diversos desafíos, observaron expertos.

En una conferencia sobre IUU efectuada la víspera en esta urbe sureña, el subdirector del Departamento de Conservación y Desarrollo de Recursos Acuáticos, Pham Ngoc Tuan, destacó que el país indochino aún no estableció un mecanismo de gestión eficaz que implemente políticas contra la IUU.

En la actualidad, no existen medidas efectivas para detectar y evitar que los barcos pesqueros vietnamitas invadan aguas extranjeras, ya que las pocas multas administrativas por esas violaciones no son tan disuasorias, señaló.

Además, el sistema de monitoreo no funciona de manera efectiva para controlar las actividades de los barcos pesqueros en el mar, señaló, y agregó que la verificación de origen y legalidad de los productos acuáticos vietnamitas aún no satisfacen las regulaciones de Europa.

Desde que la Comisión Europea (CE) emitió una advertencia de "tarjeta amarilla" a Vietnam en octubre del año pasado, las exportaciones pesqueras del país han mostrado signos de estancamiento aunque se informó crecimiento, sostuvo Le Hang, representante de la Asociación Nacional de Procesadores y Exportadores de Productos Acuáticos (VASEP).

La Unión Europea (UE) es el segundo mayor importador del rubro de Vietnam, al representar de entre el 16 y el 17 por ciento de los ingresos totales sectoriales del país indochino, señaló.

Vietnam experimentó un aumento del 7,4 por ciento en las ventas pesqueras durante los primeros siete meses de 2018, y el crecimiento de cada artículo fue inferior al mismo período del año pasado, explicó.

Por ejemplo, indicó, el envío al exterior de atún aumentó un 10 por ciento, en comparación con el 22 por ciento en los primeros siete meses de 2017; mientras que el de pulpo creció sólo un seis por ciento, frente al 52 por ciento.

Señaló que el fallo de la tarjeta amarilla de la CE tenía un impacto directo en las exportaciones pesqueras vietnamitas a Europa y que incluso podría causar un efecto en otros mercados receptores.

A largo plazo, los clientes de la UE pueden dejar de recibir pedidos de Vietnam y, al mismo tiempo, es probable que otros mercados extranjeros impongan un control más estricto sobre los países con tarjetas amarillas, como Vietnam, advirtió.

Además, durante el período de advertencia de la tarjeta amarilla, todos los contenedores importados de Vietnam pueden ser atrapados en aduanas para inspección de tres a cuatro semanas, lo que significa que los exportadores tendrán que pagar mayores costos, sin mencionar que esos contenedores pueden ser devueltos a Vietnam, agregó.

Para que le quiten la tarjeta amarilla, Pham Ngoc Tuan enfatizó la necesidad de que Vietnam ponga fin a la pesca ilegal en aguas extranjeras.

Precisó que el país adoptó medidas para reducir la pesca ilegal en el Océano Pacífico, sin embargo, muchos barcos pesqueros vietnamitas fueron capturados en aguas superpuestas o disputadas entre Vietnam y otros países como Indonesia, Tailandia y Malasia.

"Es absolutamente un inconveniente porque, a pesar de que las actividades de esos barcos no eran ilegales, los arrestos han afectado negativamente las imágenes de Vietnam y la confianza de la CE en el país", dijo.

También instó a los productores vietnamitas a preparar certificados de origen de manera honesta para mejorar la confianza de los importadores de la UE en los productos vietnamitas.

El 23 de octubre de 2017 la CE impuso la tarjeta amarilla a Vietnam, alegando que los esfuerzos de la nación indochina no fueron suficientes para combatir la IUU.

El bloque podría emitir una "tarjeta verde" si se resuelven los problemas identificados o una "tarjeta roja" si no se han solucionado. Esta última puede conducir a una prohibición comercial de los productos pesqueros.

De acuerdo con los requisitos de la CE, el sector pesquero vietnamita tuvo que implementar nueve recomendaciones en seis meses desde el 23 de octubre de 2017 hasta el 23 de abril de 2018.

La CE realizó la primera inspección del 15 al 24 de mayo pasado y prevé efectuar la segunda en enero de 2019 para revisar los esfuerzos desplegados por Vietnam.-VNA