Los ancianos, vestidos con “ao dai” (traje tradicional), realizan solemnemente los tradicionales ritos de ofrenda para rendir homenaje al antepasado de la profesión alfarera. (Foto: Vietnam+)
Los ancianos, vestidos con “ao dai” (traje tradicional), realizan solemnemente los tradicionales ritos de ofrenda para rendir homenaje al antepasado de la profesión alfarera. (Foto: Vietnam+)
Las alfareras trabajan con esmero, modelando con sus hábiles manos pequeñas figuras de “to he” de arcilla. (Foto: Vietnam+)
Las alfareras trabajan con esmero, modelando con sus hábiles manos pequeñas figuras de “to he” de arcilla. (Foto: Vietnam+)
Un artesano da forma rítmicamente a la arcilla sobre un torno tradicional, accionado solo con la fuerza de sus pies. (Foto: Vietnam+)
Un artesano da forma rítmicamente a la arcilla sobre un torno tradicional, accionado solo con la fuerza de sus pies. (Foto: Vietnam+)
Las sencillas figuras de to he de arcilla, con formas de animales familiares, se exhiben de manera atractiva para el concurso en el espacio del festival. (Foto: Vietnam+)
Las sencillas figuras de to he de arcilla, con formas de animales familiares, se exhiben de manera atractiva para el concurso en el espacio del festival. (Foto: Vietnam+)
Cada trazo y detalle cuidadosamente modelado representa de manera vívida las imágenes de los animales del zodiaco mediante arcilla sin cocer. (Foto: Vietnam+)
Cada trazo y detalle cuidadosamente modelado representa de manera vívida las imágenes de los animales del zodiaco mediante arcilla sin cocer. (Foto: Vietnam+)
La radiante sonrisa de una artesana de la aldea alfarera de Thanh Ha mientras sostiene con cariño una pieza de cerámica sin esmaltar recién modelada. (Foto: Vietnam+)
La radiante sonrisa de una artesana de la aldea alfarera de Thanh Ha mientras sostiene con cariño una pieza de cerámica sin esmaltar recién modelada. (Foto: Vietnam+)
Después de la cocción, las figuras de “to he” son cubiertas con capas de pintura de vivos colores y se convierten en singulares recuerdos. (Foto: Vietnam+)
Después de la cocción, las figuras de “to he” son cubiertas con capas de pintura de vivos colores y se convierten en singulares recuerdos. (Foto: Vietnam+)
El animado ambiente del concurso de cocina atrae con entusiasmo a un gran número de lugareños. (Foto: Vietnam+)
El animado ambiente del concurso de cocina atrae con entusiasmo a un gran número de lugareños. (Foto: Vietnam+)
Los participantes ajustan hábilmente la llama para garantizar que el arroz de la olla de barro se cocine de manera uniforme y conserve su sabor. (Foto: Vietnam+)
Los participantes ajustan hábilmente la llama para garantizar que el arroz de la olla de barro se cocine de manera uniforme y conserve su sabor. (Foto: Vietnam+)
Las ollas de barro cocido sobre fogones de leña en llamas evocan de forma sencilla las costumbres y la vida cotidiana de antaño. (Foto: Vietnam+)
Las ollas de barro cocido sobre fogones de leña en llamas evocan de forma sencilla las costumbres y la vida cotidiana de antaño. (Foto: Vietnam+)
El arroz cocinado en una olla de barro, tapada y forrada con hojas de plátano, adquiere un aroma característico. (Foto: Vietnam+)
El arroz cocinado en una olla de barro, tapada y forrada con hojas de plátano, adquiere un aroma característico. (Foto: Vietnam+)
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La singularidad del festival de la aldea alfarera de Thanh Ha

La ceremonia de homenaje a los antepasados de la alfarería de Thanh Ha, celebrada en Hoi An el día 10 del séptimo mes lunar, recrea un vibrante espacio cultural, donde los artesanos exhiben sus técnicas de alfarería artesanal, modelan “to he” (figuritas tradicionales de pasta de arroz o arcilla) y participan en un concurso de cocción de arroz en ollas de barro sobre fogones de leña.