Mariela Pérez Valenzuela

Hanoi, 03 ago (VNA)- En 2015 tuve la oportunidad de cubrir la visita a Cuba de una delegación de la Unión de Mujeres de Vietnam (UMV), encabezada por su entonces presidenta, la Sra. Nguyen Thi Thanh Hoa.

Fueron días de intercambio, emociones, remembranzas, cantos, calor humano e infinitas muestras de solidaridad y amistad recíprocas.

Durante un encuentro con el Secretariado Nacional de la Federación de Mujeres Cubanas  -organización que aglutina a unas cuatro millones de féminas mayores de 14 años- , cubanas y vietnamitas hablaron durante algo más de dos horas sobre los proyectos y retos que tienen los dos países para alcanzar una mayor equidad de género.

Fuente:Mariela Pérez Valenzuela

Nunca imaginé que tres años después confirmaría, en suelo vietnamita, la grandeza, el empuje y el espíritu de sus mujeres, de quienes la señora Thanh Hoa hablaba emocionada.

Muy emotivo fue su encuentro con  pioneros y profesores  de la  escuela primaria que lleva el nombre de Vo Thi Thang, la joven a quien con solo 20 años los labios no le temblaron cuando al ser arrestada durante la ofensiva del Tet de 1968 y condenada a 20 años de prisión por el gobierno de Saigón, preguntó: ¿Su gobierno sobrevivirá durante 20 años para encarcelarme?

Siete años más tarde, cuando se logró la liberación del Sur y la reunificación nacional en 1975, Vo Thi Thang fue excarcelada. Durante una de sus visitas a Cuba, en la década del 90, tuvo la posibilidad de conocer la escuela que lleva su nombre, en el capitalino municipio de Playa.

Fuente: Mariela Pérez Valenzuela

Aquella mañana de julio, Thanh Hoa pidió a maestros, alumnos y padres, un minuto de silencio para recordar a la valiente  Vo Thi Thang. “Nos enorgullece que esta escuela lleve el nombre de esa mujer tan maravillosa”, expresó.

Visita a la escuela primaria Vo Thi Thang (Fuente:Mariela Pérez Valenzuela)

La visita a Cuba de la delegación  de la UMV, que agrupa a 15 millones de mujeres, selló una nueva página en las relaciones de amistad y sentimientos comunes que unen a cubanas y vietnamitas.

Pocas semanas despues de viajar a Hanoi, en enero de 2018, uno de los primeros sitios que visité fue el Museo a la Mujer vietnamita, merecido homenaje a quienes desempeñaron un papel imprescindible en las luchas y victorias de Vietnam frente a Francia y Estados Unidos.

El Museo constituye uno de los destinos más atractivos del pais (Fuente:Mariela Pérez Valenzuela)

Una estatua que simboliza a la Madre de Vietnam que lleva en hombros a su hijo, defendiendolo frente a cualquier amenaza con la fuerza y valentia que las caracteriza, da la bienvenida a visitantes nacionales y foráneos.

Una estatua que simboliza a la Madre de Vietnam que lleva en hombros a su hijo, defendiendolo frente a cualquier amenaza con la fuerza y valentia que las caracteriza, da la bienvenida a visitantes nacionales y foráneos.(Fuente:Mariela Pérez Valenzuela)

En los amplios salones del Museo  están representadas las mujeres de todos los tiempos a través de las hermanas Trung, que lideraron la resistencia contra el ejército de China; las que participaron en la guerra de independencia frente a las fuerzas francesas, muchas de ellas heroínas anónimas que  defendieron a su país de los invasores durante las guerras pasadas, con armas artesanales elaboradas con bambú y otros materiales.

Recuerdo permanente a las guerreras vietnamitas (Fuente:Mariela Pérez Valenzuela)

Ya fuera en la guerra de guerrillas, curando heridos, también se valieron de diferentes tácticas para sortear al enemigo, usando pañuelos para enviarse señas unas a otras, vestidas de vendedoras ambulantes con cuchillos ocultos en las cestas donde depositaban las mercancías sostenidas a ambos lados por un palo extenso. Eran el “ejército del pelo largo”,  que combatía por la liberación de Vietnam del Sur.

La participación de estas guerrilleras del Sur fue vital en el escenario de guerra frente al poderoso ejercito de Estados Unidos; construían trampas, túneles…

Sufrieron el dolor de la madre que siente el peligro de los hijos, cuando los americanos se los robaron  y los llevaron a Estados Unidos; apretaron el pecho al saber de sus esposos muertos y sufrieron el impacto de los bombardeos químicos de los militares estadounidenses con la dioxina/Agente naranja.

Mientras, las mujeres del Norte también fueron imprescindibles al trabajar sin descanso  para garantizar las cosechas de arroz, el principal alimento en el país.

Fuente:Mariela Pérez Valenzuela
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La historia de estas mujeres está reflejada en este Museo de Hanoi, un edificio de cuatro pisos construido en 1987 por la UMV, a unos 500 metros del lago de Hoan Kiem y el casco antiguo de la ciudad.

Allí están representadas la madre, la esposa, las encarceladas o sometidas a interrogatorio por las fuerzas enemigas; están tambié los vestidos tradicionales utilizados en diferentes épocas; los objetos usados durante la guerra….  Es el homenaje y el recuerdo a estas guerreras que aun en las condiciones más hostiles nunca perdieron su belleza.-VNA

Por Mariela Pérez Valenzuela, especial para la Agencia Vietnamita de Noticias