Foto de ilustración (Fuente: VNA)
Ciudad Ho Chi Minh  (VNA) - La adopción de un arancel cero a partir de enero de 2018 entre los países miembros de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) creará oportunidades para que las empresas vietnamitas busquen mercados en la región.

Sin embargo, la competencia en el mercado nacional también se volverá mayor con la avalancha de las importaciones de países sudesteasiáticos.

Según el Ministerio de Finanzas de Vietnam, el ajuste arancelario en virtud de 10 acuerdos de libre comercio en los que participa Vietnam afectará sus importaciones este año.

Se trata de los tratados de libre comercio entre Vietnam y la ASEAN (ATIGA), ASEAN-China, ASEAN-Sudcorea, ASEAN-Japón, ASEAN- la India, ASEAN-Australia-Nueva Zelanda, Vietnam-Japón, Vietnam-Sudcorea, Vietnam-Chile y Vietnam- Unión Económica Euroasiática (EAEU).

Además de las oportunidades para que las empresas domésticas adquieran máquinas y materiales de calidad a precios razonables, será inevitable la competencia entre las importaciones y los productos de fabricación nacional.

Por ejemplo, en el marco del ATIGA, el 97 por ciento de las mercancías gozan del impuesto cero.

Los productos que se prevé sean los más afectados por la reducción de gravamen, incluyen automóviles, motocicletas, componentes de vehículos, confitería, fruta, alimentos para el ganado, leche y productos lácteos, plásticos y electrodomésticos.

De hecho, la presión de la integración regional ya se sintió en la industria automotriz nacional.

De este modo, los expertos dijeron que el gobierno ha protegido el sector en los últimos años con el objetivo de construir una industria automotriz competitiva.

Los aranceles de importación de automóviles se mantuvieron en 100-150 por ciento en las últimas dos décadas. Luego de los compromisos de ATIGA, las tarifas a la compra de vehículos cayeron al 70 por ciento en 2012, al 50 por ciento en 2014 y al cero por ciento en 2018, lo que generó preocupación entre las empresas ensambladoras en el país.

El sector frutícola también puede enfrentar dificultades a medida que una mayor cantidad de frutas provenientes de Tailandia ingresan al mercado a precios más baratos que los de Estados Unidos, Europa y Japón.

Cuando los aranceles para las frutas caigan al cero por ciento, el volumen de importación aumentará, lo que significa que el reglón nacional y los productos agrícolas en general encontrarán dificultades en el mercado doméstico ya que los consumidores pueden preferir los productos extranjeros.

En los últimos años, numerosos productos como frutas, alimentos, bebidas, cosméticos, juguetes, ropa, calzado y utensilios para el hogar fabricados en China, Tailandia, Sudcorea y Japón han estado presentes en centros comerciales y supermercados de todo el país.

Para hacer frente a estos artículos de bajo costo, las entidades nacionales deben centrarse en elaborar productos y servicios competitivos y de alta calidad, reducir los costos de fabricación e invertir en embalaje y preservación para asegurar una posición estable en el mercado doméstico y extenderse a otras naciones.

En el lado positivo, la competencia impulsará a los productores nacionales a realizar cambios más fuertes, valoró Nguyen Huu Dat, secretario general de la Asociación Vietnamita de Hortalizas y Frutas. –VNA