Hanoi (VNA) - El evento “Día de estudio sobre Vietnam 2026”, organizado en la Ciudadela Imperial de Thang Long por el Comité Popular de Hanoi y la Comisión Nacional para la UNESCO de Vietnam, brindó hoy al público la oportunidad de conocer y experimentar una serie de rituales tradicionales de la corte, los cuales revelaron la profundidad cultural del Tet (Año Nuevo Lunar) en el país.
El Tet es la festividad más importante y sagrada del país, marcando la transición entre el año viejo y el nuevo. No solo es un momento de encuentro familiar, sino también de gran significado espiritual: es la ocasión en que las personas se conectan con sus antepasados, orando por un nuevo año lleno de paz, prosperidad y bienestar para el pueblo.
Según la tradición, el Tet comienza el día 23 del duodécimo mes lunar y se extiende hasta el séptimo día del primer mes lunar, con una serie de costumbres y rituales celebrados tanto en el folclore popular como en la antigua corte real.
En su discurso de apertura, Vu Thu Ha, vicepresidenta del Comité Popular de Hanoi, destacó que la Ciudadela Imperial de Thang Long no solo conserva las huellas de la historia nacional, sino que también representa el alma de la capital milenaria. La recreación de los rituales cortesanos refleja la determinación de preservar y promover los valores culturales representativos, mientras se proyecta la imagen de una capital civilizada, creativa y con identidad.
La cultura del Tet en la antigua ciudadela era un punto de encuentro entre la cultura cortesana y la popular. Durante el régimen monárquico, los rituales del Año Nuevo Lunar en la corte se realizaban con gran solemnidad, simbolizando el deseo de un año pacífico y próspero, señaló.
Gracias al programa, el público tuvo la oportunidad de conocer ceremonias como la presentación de calendarios a la corte y el pueblo, el levantamiento del árbol Neu para ahuyentar a los malos espíritus y dar la bienvenida a la primavera, el rito de liberar carpas para despedir al Genio de la Tierra y los Dioses de la Cocina (Ong Cong Ong Tao), así como el cambio de guardia en la Ciudad Prohibida, lo que permitió apreciar de manera clara el orden ceremonial y la vida espiritual de la sociedad de antaño.
La restauración de estos rituales en la Ciudadela Imperial no solo contribuye a la preservación del patrimonio cultural, sino que también ayuda a las generaciones jóvenes a comprender mejor las raíces y los valores espirituales que han perdurado a lo largo de la historia. Así, el Tet se convierte no solo en una festividad, sino en un patrimonio vivo que sigue presente en la vida contemporánea.
Jonathan Wallace Baker, representante jefe de la oficina de la UNESCO en Vietnam, destacó las iniciativas que combinan rituales tradicionales con el espacio patrimonial y la participación del público, demostrando que el patrimonio cultural inmaterial sigue siendo preservado y adaptado a la vida moderna./.