Hanoi, (VNA)- El Centro de Conservación de Monumentos de Hue ha revitalizado numerosos rituales de la dinastía Nguyen (1802-1945), revelando historias  interesantes sobre la Ciudad Prohibida del último reinado feudal de Vietnam.
Ciudad imperial de Hue (Fuente: VNA)


Al visitar el complejo de reliquias de la antigua ciudadela de Hue en el Año Nuevo Lunar (Tet), se pueden ver extraordinarios rituales reales de los que solo se podía leer en libros de historia, como “Le thuongtieu” (ceremonia del levantamiento de árbol del Año Nuevo- Cay Neu), “Le doigac” (ceremonia del cambio de guardia), la patrulla sobre la Ciudad Prohibida por la guardia imperial, música y bailes imperiales y juegos reales.

La dinastía Nguyen, último régimen feudal de Vietnam, existió desde 1802 hasta 1945 con el reinado de 13 monarcas. Este régimen dejó cinco patrimonios reconocidos por la UNESCO: el Complejo de Monumentos de Hue (1993), el NhaNhac, música de la corte real de Hue (2003), MocBan - documentos administrativos grabados en madera (2009), Chau Ban - planchas xilográficas (2014) de la dinastía Nguyen y las obras literarias sobre arquitectura real en Hue (2016).

“Durante la dinastía Nguyen, los rituales reales antes y después del Festival del Año Nuevo Lunar se llevaban a cabo formalmente, y muchos de ellos eran conducidos por el propio rey”, dijo PhanThanhHai, director de Conservación de Monumentos de Hue.

La ciudad imperial de Hue es un sitio notable en el patrimonio mundial del Complejo de Monumentos de Hue. Fue clave en la protección de los templos y la ciudad prohibida de los Nguyen.

Desde la ciudad imperial, la imagen de la vida real se formaba a partir de numerosos cuentos interesantes, emocionantes y secretos sobre la dinastía Nguyen.
Las notas históricas muestran que durante la dinastía Nguyen, el Tet duraba 12 días, desde el 25 del último mes lunar del año viejo hasta el 7 del primer mes lunar.

Durante las vacaciones, el rey celebraba ceremonias dentro de la Ciudad Prohibida, incluyendo “Le thuongtieu” los días 23 o 30 del último mes lunar, y ceremonias para expresar los buenos deseos del Tet al monarca y a la reina madre en el primer y segundo día del Año Nuevo Lunar.

El propio rey también organizaba un ritual para ofrecer incienso a los antepasados en los templos Thai Mieu y TheMieu, y una ceremonia para desear suerte a miembros de la casa real, mandarines y guardias.

En el tercer día del Año Nuevo Lunar, el rey visitaba a sus maestros, mientras que en el quinto día, iba a pagodas y tumbas reales fuera de la ciudadela.

En el séptimo día, se llevaba a cabo una ceremonia para derribar el “Cay Neu” y cerrar las fiestas de Tet. La ceremonia de apertura del sello real y un desfile de la guardia imperial se realizaban el mismo día para comenzar a trabajar en el Año Nuevo.

La restauración de los rituales reales dio a los visitantes la oportunidad de experimentar y explorar la vida dentro del palacio de los reyes Nguyen, que permanecía en el misterio para sus súbditos.

La primavera era considerada temporada de vacaciones. Esto no era una excepción para la cancha donde se practicaban los juegos reales durante el Tet, incluyendo “Xamhuong”, “Baivu”, “Dauho” y un espectáculo de caligrafía.

El “Xamhuong” (cartas rosadas) consistía tirar los dados para que los jugadores tomaran losas talladas con letras antiguas rojas correspondientes a los grados del antiguo sistema de exámenes: bachiller, maestro, doctor, primer laureado de doctorado de los exámenes metropolitanos, y tercero, segundo y primer premio de doctorado de primer rango del examen real.

Este juego, que no solo era para entretenimiento sino para también para promover el aprendizaje, se ejecutó primero en el palacio real, pero luego se convirtió en un juego popular durante el Tet. Muchas personas mayores en Hue todavía lo practican.

“Baivu” era un juego folclórico de gran interés para las damas reales de la dinastía Nguyen.

Un conjunto de “Baivu” incluye una mesa mediana con imágenes de ocho animales; un plato y un pozuelo de porcelana para cubrir el movimiento del trompo “Vu”, que es una figura octógona con dos palos afilados.

En cada una de las superficies del octógono está la imagen de un animal. En “Baivu”, los jugadores ponen dinero en sus animales seleccionados sobre la mesa.
Luego, el maestro de juegos hace girar el trompo en el plato y lo cubre con el pozuelo cuando todavía se mueve. Los jugadores pueden poner más dinero o moverlo a otros animales.

Después de que el trompo deja de girar, el maestro levanta el pozuelo y anuncia el animal que figura en la superficie frontal. Aquellos que apostaron por ese animal son los ganadores y obtienen seis veces más de su dinero inicial.

“Dauho” (lanzamientos de dardos en un jarrón) fue jugado exclusivamente por reyes y mandarinas de la dinastía Nguyen. Un conjunto de “Dauho” incluye jarrones, dardos y una pequeña plataforma de madera (también llamada caballo).
Los jugadores lanzan su pequeño dardo de madera o bambú para tocar la plataforma de madera antes de rebotar a la boca de un jarrón diseñado como una botella de vino con cuello pequeño.

Hoy en día es muy difícil jugar con esta regla, por lo que los jugadores pueden lanzar el dardo directamente a la boca del jarrón. Este juego desafía la destreza del jugador. Se decía que los reyes Tu Duc y BaoDai eran expertos.

Estos juegos reales fueron restaurados por el Centro de Conservación de Monumentos de Hue y atraen la participación de numerosos visitantes locales y extranjeros  cuando van al sitio de la reliquia imperial de Hue.-VNA