Yakarta (VNA)– Ambientalistas hallaron en el estómago del cadáver de una ballena arrastrado a la costa de Indonesia seis kilógramos de residuos plásticos, entre ellos 115 vasos, 25 bolsas, un par de zapatos, cuatro botellas y más de tres kilos de cuerda, reportó la agencia noticiosa AFP.
Encuentran en la reserva natural Wakatobi el cadáver de una ballena con seis kilos de plástico en su estómago. (Cortesía del WWF Indonesia)

El descubrimiento de ese cuerpo de 9,5 metros de largo el pasado día 19 en la reserva natural Wakatobi, en la provincia Sulawesi en el Sudeste de Indonesia, empeora las preocupaciones de los científicos sobre la contaminación de los océanos por desechos plásticos.  

Dwi Suprapti, coordinador de preservación de animales marinos del Fondo Mundial para la Naturaleza en este país, dijo que aunque todavía no se puede confirmar la causa exacta de la muerte de esta ballena,  hay señales de que “los residuos plásticos son el principal culpable”.  

La hermosa Wakatobi abarca cuatro islas principales. El poder local llamó al gobierno indonesio a respaldarlo en la solución de la contaminación por desechos.  

Indonesia es el segundo país más afectado por las basuras plásticas, por detrás de China. Se estima que cada año casi un millón 300 mil toneladas de residuos se vierten a los mares, y el problema llegó a ser tan severo que las autoridades nacionales declararon el año pasado la “situación urgente de desechos”, después de que una playa de seis kilómetros a lo largo de la isla turística de Bali se inundó de basura.

El país se comprometió a reducir el 70 por ciento de los residuos plásticos en el mar para 2025, mediante el desarrollo de los servicios de reciclaje, la restricción del uso de bolsas de nilón, campañas de limpieza de la costa y programas de concienciación a los residentes locales y turistas.  

Las bolsas de nilón constituyen uno de los desechos plásticos que afectan de manera más severa al medio ambiente y su disolución tarda años. En los últimos años, la comunidad internacional ha prestado mayor atención a los asuntos ambientales asociados con los productos plásticos de un solo uso.

En 2017, las Naciones Unidas aprobó una resolución voluntaria sobre la disminución del vertimiento de esos residuos en los océanos. Expertos calculan que hasta 2050, se producirán 33 mil millones de toneladas de plástico más en el mundo, y la mayoría de ellas terminarán en los mares, donde quedarán flotantes por siglos.  

Asimismo, en el peor escenario pronosticado por las consultorías Ocean Conservancy y McKinsey, hasta 2025 se registrarán una tonelada de desechos plásticos por cada tres toneladas de peces.  

Es una realidad temorosa que una vez vertidas en el mar, las basuras plásticas tardarán más de 400 años para disolverse, provocando no solo severos impactos ambientales sino también efectos negativos en la economía y la salud. Científicos estiman que la cantidad de residuos tirados a los océanos cada año puede rodear la Tierra cuatro veces, y puede tardar un milenio antes de desaparecer por completo.  

En la actualidad, numerosos países adoptaron pasos firmes para enfrentar la situación como prohibir las bolsas de nilón de un solo uso e incrementar los impuestos sobre los productos plásticos, a la vez que intensificar las campañas de comunicación e impulsar las inversiones en la investigación de soluciones para el tratamiento de los desechos. – VNA