La celebración del Tet (Año Nuevo Lunar) en Hanoi es muy especial, tierna y radiante, como si la urbe concentrara sus colores más hermosos para el inicio del nuevo año. (Foto: Vietnam+)
La celebración del Tet (Año Nuevo Lunar) en Hanoi es muy especial, tierna y radiante, como si la urbe concentrara sus colores más hermosos para el inicio del nuevo año. (Foto: Vietnam+)
En las calles del casco antiguo, los habitantes de la capital vietnamita, engalanados con sus trajes tradicionales Ao Dai, pasean y se toman fotos, creando una imagen muy característica del Tet. (Foto: Vietnam+)
En las calles del casco antiguo, los habitantes de la capital vietnamita, engalanados con sus trajes tradicionales Ao Dai, pasean y se toman fotos, creando una imagen muy característica del Tet. (Foto: Vietnam+)
Las ramas de flor de melocotonero aparecen en cada rincón de la calle, desde los campos a orillas del río, el mercado de flores de Quang Ba, la calle Hang Luoc, hasta los pequeños balcones de los antiguos edificios. El característico color rosa de las flores de melocotonero también representa esperanza, reunión familiar, el deseo de un año próspero y buenos augurios para el año nuevo. (Foto: Vietnam+)
Las ramas de flor de melocotonero aparecen en cada rincón de la calle, desde los campos a orillas del río, el mercado de flores de Quang Ba, la calle Hang Luoc, hasta los pequeños balcones de los antiguos edificios. El característico color rosa de las flores de melocotonero también representa esperanza, reunión familiar, el deseo de un año próspero y buenos augurios para el año nuevo. (Foto: Vietnam+)
Las risas, el lento flujo de personas paseando en bicicleta por las calles, esbozan un Hanoi completamente diferente: sin prisas, sin ruidos, solo queda la belleza solemne, cálida y llena de nostalgia que, quien haya pasado una vez el Tet aquí, difícilmente podrá olvidar. (Foto: Vietnam+)
Las risas, el lento flujo de personas paseando en bicicleta por las calles, esbozan un Hanoi completamente diferente: sin prisas, sin ruidos, solo queda la belleza solemne, cálida y llena de nostalgia que, quien haya pasado una vez el Tet aquí, difícilmente podrá olvidar. (Foto: Vietnam+)
El lanzamiento de los fuegos artificiales de Año Nuevo en el lago Hoan Kiem posee una belleza radiante y sagrada, como el latido común de toda la ciudad en el instante de transición entre el año viejo y el nuevo. (Foto: Vietnam+)
El lanzamiento de los fuegos artificiales de Año Nuevo en el lago Hoan Kiem posee una belleza radiante y sagrada, como el latido común de toda la ciudad en el instante de transición entre el año viejo y el nuevo. (Foto: Vietnam+)
La temporada en la que los árboles cambian sus hojas en Hanoi es considera como el período en que la ciudad parece “cambiarse de ropa”. (Foto: Vietnam+)
La temporada en la que los árboles cambian sus hojas en Hanoi es considera como el período en que la ciudad parece “cambiarse de ropa”. (Foto: Vietnam+)
En calles como Phan Dinh Phung, Hoang Dieu, Tran Phu, las hileras de árboles comienzan a brotar nuevas hojas, avisando sobre una nueva vida que está por formarse. (Foto: Vietnam+)
En calles como Phan Dinh Phung, Hoang Dieu, Tran Phu, las hileras de árboles comienzan a brotar nuevas hojas, avisando sobre una nueva vida que está por formarse. (Foto: Vietnam+)
La temporada del cambio de hojas no es brillante ni ruidosa, pero es una de las más toca la fibra sensible de los capitalinos: es la estación de la nostalgia. (Foto: Vietnam+)
La temporada del cambio de hojas no es brillante ni ruidosa, pero es una de las más toca la fibra sensible de los capitalinos: es la estación de la nostalgia. (Foto: Vietnam+)
La floración de la planta "sua" (Alstonia scholaris) en Hanoi es durante un período corto, pero cada vez que aparecen, hacen que toda la ciudad parezca ralentizar su ritmo. (Foto: Vietnam+)
La floración de la planta "sua" (Alstonia scholaris) en Hanoi es durante un período corto, pero cada vez que aparecen, hacen que toda la ciudad parezca ralentizar su ritmo. (Foto: Vietnam+)
Hanoi resulta una ciudad maravillosa por esa combinación espontanea entre el ser humano y la naturaleza. Las estaciones de flores no solo embellecen las calles, sino que también graban imágenes hermosas en sus habitantes y visitantes. (Foto: Vietnam+)
Hanoi resulta una ciudad maravillosa por esa combinación espontanea entre el ser humano y la naturaleza. Las estaciones de flores no solo embellecen las calles, sino que también graban imágenes hermosas en sus habitantes y visitantes. (Foto: Vietnam+)
Las calles a lo largo del Lago del Oeste (Tay Ho) irradian luminisidad con el color amarillo de las plantas ornamentales conocidas como “lluvias de oro". (Foto: Vietnam+)
Las calles a lo largo del Lago del Oeste (Tay Ho) irradian luminisidad con el color amarillo de las plantas ornamentales conocidas como “lluvias de oro". (Foto: Vietnam+)
Cada estación del año muestra una capital con colores y dinámicas diferentes, y cada etapa se reconoce por sus flores y plantas típicas. (Foto: Vietnam+)
Cada estación del año muestra una capital con colores y dinámicas diferentes, y cada etapa se reconoce por sus flores y plantas típicas. (Foto: Vietnam+)
El otoño es quizás la estación que más se añora. El Otoño de Hanoi es el aliento de la serenidad, las hojas amarillas caen en las calles, y el aroma de las flores de "sua" (Alstonia scholaris) permanece en el aire, una fragancia característica que hace que quienes están lejos la recuerden. (Foto: Vietnam+)
El otoño es quizás la estación que más se añora. El Otoño de Hanoi es el aliento de la serenidad, las hojas amarillas caen en las calles, y el aroma de las flores de "sua" (Alstonia scholaris) permanece en el aire, una fragancia característica que hace que quienes están lejos la recuerden. (Foto: Vietnam+)
El ocaso en Hanoi es también una de las instantáneas más memorables. Mucha gente dice que la capital vietnamita tiene una estación que es la “estación del atardecer”. (Foto: Vietnam+)
El ocaso en Hanoi es también una de las instantáneas más memorables. Mucha gente dice que la capital vietnamita tiene una estación que es la “estación del atardecer”. (Foto: Vietnam+)
La temporada de sol radiante en Hanoi no es abrasadora, sino cristalina, con una luz suave muy particular. Bajo las copas de los árboles centenarios, el sol se escurre a través de las hojas, proyectándose sobre el asfalto y las aceras formando claroscuros entrelazados. (Foto: Vietnam+)
La temporada de sol radiante en Hanoi no es abrasadora, sino cristalina, con una luz suave muy particular. Bajo las copas de los árboles centenarios, el sol se escurre a través de las hojas, proyectándose sobre el asfalto y las aceras formando claroscuros entrelazados. (Foto: Vietnam+)
A finales de otoño y principios de invierno, cuando el sol comienza a descender, su luz dorada se extiende sobre los tejados, las fachadas, las copas de los árboles, bañando toda la ciudad en una cálida capa color miel. (Foto: Vietnam+)
A finales de otoño y principios de invierno, cuando el sol comienza a descender, su luz dorada se extiende sobre los tejados, las fachadas, las copas de los árboles, bañando toda la ciudad en una cálida capa color miel. (Foto: Vietnam+)
Ese tono dorado se intensifica hasta llegar a un tono púrpura que se extiende por el cielo, fundiéndose con las nubes que flotan perezosamente. Es el instante justo en que Hanoi hace que uno se detenga, aunque vaya con prisa, para sacar el móvil y tomar una foto rápida. (Foto: Vietnam+)
Ese tono dorado se intensifica hasta llegar a un tono púrpura que se extiende por el cielo, fundiéndose con las nubes que flotan perezosamente. Es el instante justo en que Hanoi hace que uno se detenga, aunque vaya con prisa, para sacar el móvil y tomar una foto rápida. (Foto: Vietnam+)
El atardecer se extiende sobre el Lago del Oeste, la luz pinta sobre la superficie del agua franjas de color naranja, rosa y púrpura de una belleza idílica. (Foto: Vietnam+)
El atardecer se extiende sobre el Lago del Oeste, la luz pinta sobre la superficie del agua franjas de color naranja, rosa y púrpura de una belleza idílica. (Foto: Vietnam+)
En la luz del atardecer, las calles se vuelven más amables, la gente también se toma las cosas con más calma y Hanoi se muestra cercana y a la vez soñadora, suficiente para que cualquiera quiera guardar para sí un pedazo del recuerdo personal de esta urbe milenaria. (Foto: Vietnam+)
En la luz del atardecer, las calles se vuelven más amables, la gente también se toma las cosas con más calma y Hanoi se muestra cercana y a la vez soñadora, suficiente para que cualquiera quiera guardar para sí un pedazo del recuerdo personal de esta urbe milenaria. (Foto: Vietnam+)
Podemos detenernos a admirar desde la distancia el puente Long Bien, donde el atardecer tiñe de rojo la superficie del agua, observando silenciosamente cómo el tren avanza lentamente hacia el centro de la ciudad. (Foto: Vietnam+)
Podemos detenernos a admirar desde la distancia el puente Long Bien, donde el atardecer tiñe de rojo la superficie del agua, observando silenciosamente cómo el tren avanza lentamente hacia el centro de la ciudad. (Foto: Vietnam+)
Al caer la noche, Hanoi revela una faceta diferente, pero igualmente llena de color y dinamismo. (Foto: Vietnam+)
Al caer la noche, Hanoi revela una faceta diferente, pero igualmente llena de color y dinamismo. (Foto: Vietnam+)
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Entre calles y reflejos: la magia de Hanoi

Durante mucho tiempo Hanoi ha sido un destino paradisiaco para los amantes de la fotografía, ya que pueden capturar en casi cualquier sitio momentos impresionantes. Con su combinación de modernidad y tradición, la milenaria capital vietnamita se presenta como un abanico enorme de luces, aromas y colores.