Thanh Hoa, Vietnam,  (VNA)- La sericultura o producción de seda es una actividad tradicional en los campos vietnamitas. Como en otras localidades del país, en la de Thieu Hoa, un distrito de la central provincia de Thanh Hoa, el oficio pasó por un período de depresión, pero en los últimos tiempos se revitalizó y ayuda a los lugareños a desarrollar la economía familiar.

Foto de ilustración (Fuente: VNA)

El distrito de Thieu Hoa se encuentra entre los ríos Chu y Ma, lo que lo convierte en un asentamiento aluvial naturalmente rico y, por lo tanto, adecuado para el cultivo de moreras y la cría de gusanos de seda.

Atraídos por los bajos costos y la rentabilidad de la producción, en la localidad hay alrededor de mil sericicultores. Ellos dedican entre 20 y 25 días a cosechar una cámara de gusanos de seda, lo que generalmente hacen entre marzo y noviembre.

Además de la seda propiamente, este material es empleado en las industrias farmacéuticas y alimentarias, de papel y fertilizantes. Por eso este es un oficio de alta eficiencia y que contribuye significativamente a la lucha contra la pobreza en las zonas rurales. Conscientes de sus potenciales, las autoridades locales se han concentrado en ampliar el área de cultivo.

Al respecto, Le The Ky, un funcionario del distrito, informó: “Dedicamos 29 mil metros cuadrados al cultivo de moreras. Construimos también talleres de tejido lejos de las áreas residenciales a fin de garantizar la higiene ambiental local. Cada año la sericicultura genera entre 300 y 400 empleos y representa el 30 por ciento de los ingresos promedios de nuestra localidad”.

Le Dinh Dung, un residente de la comuna de Thieu Do, dijo que esta profesión permitió prosperar a su familia, especialmente cuando se unió a la cooperativa especializada de la localidad. Esta le confió nuevas variedades de árboles de morera, cuyo rendimiento es tres veces más alto que las tradicionales.

“En los últimos años, las nuevas variedades de morera nos aseguran un alto rendimiento. Cada mes recogemos entre 800 y 900 kilogramos de hojas de morera sobre una superficie de 360 metros cuadrados. Este resultado casi triplica al de antes”, explicó.

Durante los últimos tiempos, la aplicación de los adelantos científicos y técnicos y la introducción de nuevas variedades permitieron aumentar significativamente la productividad.

Las autoridades locales decidieron crear la etiqueta de seda Hong Do, que ha sido reconocida por el Departamento de Propiedad Intelectual. También invitaron los expertos del centro de investigación a enseñar a sus agricultores las nuevas técnicas.

Gracias al apoyo activo de las autoridades locales, en Thieu Hoa este oficio tradicional no solo resucita, sino también se desarrolla de manera estable y constituye ya una importante fuente de ingresos para los habitantes del distrito.

No solo en Thanh Hoa, ese cultivo también se ha desarrollado fuertemente en otra localidad del país. En Duc Linh, un distrito montañoso de la provincia central de Binh Thuan, la sericicultura ayuda a los agricultores locales a salir de la pobreza y progresar. La aplicación de técnicas modernas en la producción les proporciona beneficios económicos tres veces más altos que el método tradicional.

Situado a orillas del río La Nga, el distrito de Duc Linh es una zona favorable para la sericultura. En la década de 1990, existían allí numerosas cooperativas. Sin embargo, debieron disolverse puesto que esta profesión no era eficiente. Recientemente, la localidad la reavivó, centrándose en la introducción de nuevas variedades de moreras y la renovación de técnicas de cultivo de gusanos de seda.

Conscientes de las potencialidades de la sericicultura, las autoridades locales alientan a sus habitantes a recurrir a ella, con la idea de conectar a las empresas a fin de crear una línea de producción que garantice unos ingresos estables y a conocer sus puntos de venta.-VNA