Bali, Indonesia  (VNA) – La conferencia anual del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM) se inauguró hoy en la isla de Bali de Indonesia, con la participación de dirigentes, empresarios, especialistas y representantes de las organizaciones de la sociedad civil de los 189 países miembros de las dos instituciones globales.
De izquierda: La directora general del FMI, Christine Lagarde; el presidente del BM, Jim Yong Kim; el director general del OMC, Roberto Azevedo; y el secretario general de la OCDE, Ángel Gurría. (Fuente: VNA) 


El presidente del BM, Jim Yong Kim, señaló que esta reunión anual se centra en asuntos importantes que enfrenta el mundo, especialmente los problemas relacionados con los efectos del incremento de la tasa de interés o la reducción de los precios de mercancías, en lugar de temas de gran interés a largo plazo como el cambio climático y los conocimientos, habilidades y condiciones de salud de las personas. 

Yong Kim agradeció los esfuerzos de Indonesia para organizar ese evento después de los severos efectos del terremoto y tsunami, y transmitió sus condolencias al gobierno y al pueblo del país anfitrión.  

El líder del BM evaluó que Indonesia alcanzó un fuerte crecimiento económico y notables logros en la reducción de la pobreza, precisando que el Producto Interno Bruto per cápita de esta nación subió de 785 dólares en 2000 a tres mil 800 en 2017. 

Esas cifras, junto con la caída de la tasa de la pobreza de 19,1 a 9,8 por ciento son avances aplaudidos por la comunidad internacional, afirmó.  
En el contexto de la conferencia, los ministros de Finanzas y gobernadores de bancos centrales de los países miembros del FMI y el BM se reúnen para valorar los riesgos que tienen para la economía mundial el proteccionismo y la guerra comercial entre Estados Unidos y China.

La ministra indonesia de Finanzas, Sri Mulyani Indrawati, afirmó que si todas las naciones optan por el proteccionismo, la economía mundial sufrirá por la caída del intercambio comercial y del crecimiento.  

Con anterioridad, el FMI rebajó su previsión de la expansión económica mundial en 2018-2019 a 3,7 por ciento, alertando que la guerra comercial afecta de forma notable a la economía global, especialmente a los mercados emergentes, los cuales experimentarán la debilitación de la liquidez y la fuga de capitales.  

En momentos en que numerosos países enfrentan dificultades causadas por la tensión comercial entre las dos mayores economías del planeta, la cooperación para aliviar los impactos resulta obstaculizada.  

Es difícil señalar cómo las naciones van a coordinar de manera más eficiente en la situación actual, especialmente cuando cada parte tiene diferentes problemas internos, según Sri Mulyani Indrawati.

Las economías emergentes, entre ellas Indonesia, sufre daños por el incremento por Estados Unidos de la tasa de interés. El valor de la moneda nacional, rupiah, cayó rápidamente y tocó fondo desde la crisis financiera de Asia en 1998.  

La titular anfitriona se reunirá este fin de semana con el secretario de Finanzas de Estados Unidos, Steven Mnuchin, con la esperanza de que la Reserva Federal escuche las preocupaciones de otros países sobre los efectos de las políticas de Washington en la economía global.  

Mientras, China es el mayor socio comercial de Indonesia. El crecimiento vigoroso y consecutivo de ese país durante años creó un gran mercado receptor de recursos naturales de la nación sudesteasiática.

Observadores consideran que las nuevas políticas de los bancos en China pueden estimular la demanda de importación, un hecho favorable para Indonesia. Sin embargo, alertan el ingreso masivo de productos chinos en otros países, después de que Estados Unidos aplique las nuevas tasas de aranceles. – VNA