Hanoi, 15 feb (VNA)- La lección histórica de la victoriosa lucha por salvaguardar la soberanía en la frontera norteña del país en 1979 constituye el contenido principal de un artículo del doctor Tran Huu Huy, miembro de la Asociación de Ciencias e Historia de Vietnam, que se publicó en ocasión del aniversario 40 de ese acontecimiento.
 
Armas de enemigo confiscadas por las fuerzas armadas en la provincia de Cao Bang en febrero de 1979 (Foto: VNA)


El 17 de febrero de ese año, China lanzó una invasión a gran escala contra el territorio vietnamita, en las zonas contiguas al norte de la nación indochina, desde el distrito de Phong Tho, en la provincia de Lai Chau, hasta Mong Cai, en la localidad de Quang Ninh.

Según Huu Huy, a lo largo del proceso de la lucha revolucionaria, ambos países mantuvieron relaciones estrechas y una solidaridad mutua pero después de la victoria de la lucha de resistencia del pueblo vietnamita contra los imperialistas estadounidenses, los lazos entre ambos países comenzaron a deteriorarse.

A inicios de 1979, cuando el Ejército Popular de Vietnam logró derrocar al régimen Pol Pot y ayudó así a Camboya a salir del genocidio, el gobierno de Beijing y otros países trataron de tergiversar la presencia de los combatientes voluntarios vietnamitas en esa nación vecina, recordó.

El escenario mundial estaba caracterizado por evoluciones complejas, dado el aumento de la tensión en el conflicto entre la Unión Soviética y China y el mejoramiento de los vínculos entre Beijing y Washington, debido en parte a que, en ese tiempo, ambos gobiernos consideraban la nación euroasiática como su “primer enemigo”, indicó el estudioso.

Luego de efectuar algunos ataques militares provocadores a pequeña escala, China movilizó el 17 de febrero de 1979 alrededor de 600 mil efectivos, más de 500 tanques y vehículos blindados y miles de cañones para invadir el territorio de Vietnam, actividad que se llevó a cabo a lo largo de la zona limítrofe al Norte desde Phong Tho hasta Mong Cai, remarcó el autor.

Enfatizó que esa acción de Beijing tuvo cuatro objetivos básicos.
 
En primer lugar, buscó obligar a  que Vietnam retirase a sus combatientes revolucionarios de Camboya, favoreciendo así que el régimen de Pol Pot se pudiese recuperar para reanudar las actividades de sabotaje contra el Gobierno revolucionario recién establecido ese país.

En segundo lugar, se propuso lograr el apoyo de algunas grandes potencias, entre ellas Estados Unidos, que estaban en contra de la revolución vietnamita, lo que facilitaría también el proceso de modernizar cuatro sectores de China, a saber, agricultura, industria, defensa y ciencia- tecnología.

En tercer lugar, esa acción pretendió destruir las potencialidades económicas y de defensa de Vietnam así como provocar disturbios y degradar su prestigio militar y político en la arena internacional después de la victoria en la lucha contra los invasores estadounidenses en 1975.

En cuarto lugar,  China procuró mostrar su fuerza a otros países del Sudeste Asiático, y además medir la reacción de la Unión Soviética así como  de la opinión pública mundial, para evaluar la posibilidad de futuros pasos militares.

Según Huu Huy,  el Gobierno chino consideraba de forma unilateral que con la superioridad de sus fuerzas y armamentos (contingentes de infantería, artillería, de tanques y vehículos blindados que eran 3,5; 5,7 y 9,8 veces mayores que los de Vietnam, respectivamente), aplastarían rápidamente el sistema defensivo fronterizo del país vecino, cuyo ejército se empeñaba en ese momento en cumplir la misión internacionalista en Camboya.

Basándose en esa consideración, China trazó la meta de ocupar de manera veloz algunos distritos y zonas limítrofes importantes de Vietnam, para penetrar luego en el interior del país. 

Sin embargo, esos planes agresivos tropezaron con grandes dificultades, por la resistencia y espíritu de lucha de Vietnam.

En los primeros días, la parte vietnamita se centró en desarrollar una fuerza integral, basándose en la estrategia de la guerra popular provincial, y emplear principalmente el contingente local de las zonas militares 1 y 2.
 
Después de 10 días de combate las fuerzas armadas de esas zonas militares,  de conjunto con los  pobladores en las provincias fronterizas norteñas, eliminaron muchos soldados enemigos, frustrando la intención de China de buscar una victoria rápida, y obligaron a ese país a desplazar sus fuerzas de reserva. 

Con su superioridad en cuanto al número de soldados y armamentos, la tropa china penetró en parte del territorio vietnamita ocupando varias zonas y municipalidades importantes como Lao Cai, Cao Bang, Cam Duong y Lang Son. 

Ante esa situación, el gobierno de Vietnam decidió desplegar los cuerpos de élite y lanzar ofensivas a gran escala.
 
A inicios de marzo de 1979, la Comisión Militar Central del Ministerio de Defensa ordenó el desplazamiento al Norte de la Legión 2, que cumplía una misión internacional en Camboya, y se fundó el Cuerpo de Ejército 5. 

Para poner en alto la fuerza integral del todo el país, el 4 de marzo el Comité Permanente de la Asamblea Nacional  emitió una directiva en la cual exhortó la participación de todas las fuerzas para la defensa de la Patria. 

Debido a las serias pérdidas, al no cumplir el objetivo trazado, y  además por la condena de la comunidad internacional que enfrentó, el 5 de marzo de 1979, el Gobierno chino anunció la retirada de sus tropas de Vietnam. 

Expresando su voluntad por la paz y su deseo de restablecer las relaciones amistosas bilaterales, el Comité Central del Partido Comunista de Vietnam (PCV) y el Gobierno de la nación indochina decretaron el cese de la ofensiva, para  facilitar la retirada de las tropas chinas.

El 18 de marzo de 1979, Beijing completó la salida de sus soldados de Vietnam.

La lucha por la defensa de la frontera norteña vietnamita duró sólo un mes (desde 17 de febrero al 18 de marzo) pero reviste un significado importante. 

En esa gesta, el ejército y la población de Vietnam eliminaron 62 mil 500 soldados chinos y destruyeron 550 vehículos militares, obligando a la fuerza enemiga a retirarse, y frustraron totalmente la intención de las autoridades del gigante asiático de imponer su influencia en la península de Indochina. 
 
Para lograr la victoria en ese combate, el pueblo vietnamita también sufrió graves daños con un saldo de más de 30 mil cuadros y efectivos muertos y lesionados, así como decenas de miles de pobladores fallecidos. 

A esa pérdida se sumó la destrucción completa de los municipios de Cao Bang, Lang Son, Cam Duong y Lao Cai, donde 320 comunas, 735 escuelas, 41 franjas, 81 empresas y 38 factorías forestales fueron devastadas y se perdieron además 400  mil cabezas de ganado. 

La mitad de los tres millones 500 mil habitantes de las seis provincias fronterizas en el Norte quedaron sin casas, bienes ni medios de vida. 

Esta lucha confirmó una vez más la determinación del pueblo de Vietnam de vencer cualquier obstáculo y desafío para proteger la independencia, soberanía e integridad territorial.

Asimismo contribuyó a reafirmar el lineamiento político y militar acertado, así como el liderazgo sabio e ingenioso del Buró Político del PCV y de la Comisión Militar Central de Vietnam. 

Mediante sus direcciones, el Comité Central del PCV y el Gobierno de este país ratificaron su derecho a la defensa legítima y su voluntad de luchar para enfrentar cualquier atentado contra su soberanía, pero al mismo tiempo mostró su tolerancia y deseo por la paz y por la construcción de una buena relación con el pueblo chino, en pro de un ambiente de paz y estabilidad en la región y en el mundo.

De acuerdo con el doctor Tran Huu Huy, la defensa de la frontera norteña de 1979 fue un acontecimiento histórico especial que legó a la revolución vietnamita preciosas lecciones.

Se trata de mantener una alta vigilancia; defender la independencia, autodeterminación y resistencia; construir una zona defensiva fuerte, aplicar de manera creativa el arte militar tradicional de Vietnam conjugado con el moderno; y enarbolar el humanismo de los antepasados en combinación con el heroísmo revolucionario en la era de Ho Chi Minh.-VNA