Hanoi (VNA)- Tras regresar de la guerra con cicatrices en el cuerpo, la responsabilidad hacia sus compañeros motivó a Lam Van Bang a construir el primer museo privado en Vietnam: el "Museo de combatientes revolucionarios encarcelados en la guerra".
 
El veterano Lam Van Bang y su museo de recuerdos de la guerra.


Rumbo al museo de recuerdos de la guerra


El 11 de octubre de 2006, el "Museo de combatientes revolucionarios encarcelados en la guerra" se estableció en la antigua provincia de Ha Tay (ahora una parte de Hanoi) convirtiéndose en uno de los primeros museos privados en Vietnam y también en un pionero en el movimiento de estímulo al modelo de "socialización" en el trabajo de "gratitud" del Partido y el Estado.

En 1985, mientras era jefe de la autopista Nacional 1, a cargo de la reparación de CauGie, Van Bang y los trabajadores encontraron una bomba de varias toneladas yaciendo bajo el puente.

Después de extraerle el mecanismo explosivo, el veterano construyó un pedestal frente al puente para poner la bomba. La exhibición del artefacto inmediatamente llamó la atención y fue precisamente lo que lo impulsó a establecer un museo de recuerdos de la guerra.

"Cuando me encontraba gravemente herido y detenido en la prisión de Bien Hoa, mis compañeros estaban preocupados por mí y me cuidaron a pesar de ser brutalmente golpeados por ayudarme. Después de la liberación, muchos fallecieron, razón por la que fui a buscar recuerdos de la guerra y construir un museo en honor a mis compañeros ", dijo Van Bang, recordando el momento cuando decidió establecer este museo conmemorativo.

"Lleva tu mochila y anda" es actualmente el lema de moda para los apasionados por el descubrimiento y la libertad de la juventud en el siglo XXI, pero era el que sus antepasados y aquellos de la generación anterior utilizaban varias décadas atrás.

Sus pasos estuvieron presentes en todas las cárceles construidas por el antiguo régimen en el país. Era un viaje que no solo consumía energía, la salud, sino también el muy limitado presupuesto del veterano.

Los resultados iniciales fueron los primeros objetos exhibidos en la sala de 12 metros cuadrados de la familia.

"Después, a dondequiera que vaya, llevo conmigo cosas para presentar y transmitirles a mis compañeros el significativo trabajo que quiero hacer", expresó.

Estos objetos se convirtieron en una evidencia vívida, ayudando al veterano a convencer a los demás.

Una vez que tuvo el terreno para el museo, sus viajes se realizaron más frecuentemente. La indomable resistencia y voluntad de Van Bang empezó a conmover a la gente.

Las donaciones de todas partes contribuyen, en gran medida, a enriquecer cada día más el proyecto de exhibir recuerdos de la guerra, con más de cinco mil objetos (según cifras de 2018).

Espacio educativo de la tradición patriótica para las generaciones posteriores


A pesar de ser el pionero en el modelo de museo privado en Vietnam, al "Museo de combatientes revolucionarios encarcelados en guerra" no le falta profesionalidad.

La institución está organizada científica y lógicamente; se divide en 10 zonas temáticas: el templo en honor al tío Ho (Presidente Ho Chi Minh) y los mártires fallecidos en la prisión de Phu Quoc; objetos y fotografías documentales de la guerra contra Estados Unidos; galerías de fotos, modelos de tortura y evidencias del crimen de Washington; ejemplos de revolucionarios y sus valientes luchas en la prisión de Phu Quoc.

Sobre todo, el museo tiene un equipo de guías "únicos", que son 15 veteranos que cuentan las historias de los objetos exhibidos, lo que crea una impresión especial en los visitantes.

Tras más de una década, el museo se ha convertido en un destino ideal para muchas delegaciones. Cada una con su propio propósito. Hay personas que desean volver al pasado para recordar a sus compañeros de guerra, otros sienten curiosidad por saber cómo las generaciones anteriores enfrentaron la tortura del enemigo.

Cualquiera que sea el objetivo de la visita, lo que se puede ver claramente en los ojos de los visitantes es la admiración a la voluntad y la indomabilidad de los revolucionarios del país.

"Me gustaría que el museo fuera un espacio especial donde renaciera la historia nacional y las jóvenes generaciones se educaran en el respeto y el orgullo nacional, lo que ningún libro puede transmitir mejor", dijo el fundador del centro.-VNA