Ciudad Ho Chi Minh (VNA) – Analistas de la firma financiera VinaCapital afirmaron que el impacto directo del aumento de las tensiones geopolíticas en Medio Oriente sobre la economía de Vietnam, en el escenario base, se prevé limitado, aunque el conflicto está impulsando al alza los precios mundiales del petróleo y los activos refugio como el oro.
Según Michael Kokalari, director de Análisis Macroeconómico e Investigación de Mercados de VinaCapital, es poco probable que el conflicto afecte significativamente a Vietnam. Las exportaciones al Oriente Medio representan menos del 3% del total de las exportaciones vietnamitas, mientras que la probabilidad de una campaña terrestre a gran escala y prolongada en Irán se considera relativamente baja.
VinaCapital considera la situación como una versión más intensa del “conflicto de 12 días” del año pasado, lo que significa que las tensiones podrían prolongarse más tiempo, pero principalmente provocarían un impacto fuerte, aunque de corto plazo en los mercados financieros globales.
El impacto más evidente en la economía vietnamita provendría del aumento de los precios del petróleo. Desde principios de año, los precios mundiales del petróleo han subido alrededor de un 30%, lo que podría elevar la inflación del índice de precios al consumidor (IPC) de Vietnam desde aproximadamente el 2,5% interanual hasta cerca del 4% en los próximos meses.
Sin embargo, el combustible representa solo alrededor del 4% de la cesta del IPC de Vietnam, mientras que los alimentos y productos alimenticios —en su mayoría producidos en el país— constituyen casi el 36%. Por ello, el impacto del aumento de los precios de la energía se considera manejable, aunque el encarecimiento del transporte y la logística podría elevar los precios internos.
El aumento del precio del petróleo también podría afectar al crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB), ya que Vietnam es un importador neto de energía, con importaciones netas equivalentes a aproximadamente el 1% del PIB en relación con el consumo energético. No obstante, el Gobierno aún dispone de margen para compensar este impacto mediante medidas de apoyo al crecimiento.
El aumento del precio del petróleo también podría verse parcialmente amortiguado por los planes de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) de incrementar la producción a partir de abril, mientras que las reservas de combustible —especialmente en China— se sitúan, según informes, en niveles máximos de varios años.
Mientras tanto, un dólar estadounidense más fuerte y el aumento del precio del oro podrían ejercer presión de depreciación sobre el dong vietnamita (VND). Combinado con una mayor inflación, esto podría elevar las tasas de interés de los depósitos a 12 meses entre 50 y 100 puntos básicos este año, hasta alrededor del 7% anual.
En un escenario menos favorable, en el que el precio del petróleo supere los 100 dólares por barril, la inflación podría aumentar por encima del 5% y las tasas de interés de los depósitos superar el 7–8%, mientras que el crecimiento del PIB podría disminuir alrededor de dos puntos porcentuales.
Los mayores costos energéticos también afectarían al gasto de los hogares. Actualmente, los hogares vietnamitas destinan alrededor del 6% de su gasto total a gasolina y gas. Si los precios del petróleo aumentan aproximadamente un 70%, esta proporción podría superar el 10%, obligando a los hogares a reducir el gasto en otros bienes.
En el mercado bursátil, el aumento de los precios del petróleo, de los costos de transporte marítimo y de las tasas de interés podría incrementar la volatilidad a corto plazo y ampliar la divergencia entre sectores. Los minoristas de petróleo, las refinerías, las empresas de servicios petroleros, los productores de caucho natural, las compañías navieras y operadores portuarios, así como las empresas de fertilizantes y de oro, podrían beneficiarse.
Por el contrario, los sectores sensibles al combustible y a las tasas de interés, como las aerolíneas, el turismo y el sector inmobiliario, podrían enfrentar presiones.
En general, los analistas de VinaCapital consideran que el impacto de las tensiones en Oriente Medio sobre la economía vietnamita probablemente será de corto plazo y moderado, mientras que las fluctuaciones del mercado podrían crear oportunidades para que los inversores a largo plazo acumulen acciones a valoraciones más atractivas./.