Hanoi (VNA) - Más allá de reforzar los controles sobre la explotación de los recursos acuáticos para lograr el levantamiento de la “tarjeta amarilla” impuesta por la Comisión Europea (CE) a las exportaciones pesqueras nacionales, Vietnam impulsa una reestructuración integral del sector, orientada a pasar de un modelo centrado en la explotación a otro basado en la creación de valor sostenible y la conservación de los recursos marinos.
En este proceso, la reconversión laboral, la racionalización de la flota pesquera y el desarrollo de nuevos medios de vida para las comunidades costeras se han convertido en pilares fundamentales para construir una pesca responsable, al tiempo que se fortalece la reputación y la posición de los productos acuáticos vietnamitas en el mercado global.
Con el objetivo de reducir la intensidad de la actividad pesquera, numerosas localidades han puesto en marcha políticas destinadas a sustituir métodos de captura con alto impacto en los ecosistemas por prácticas más respetuosas con el medio ambiente. Paralelamente, se avanza en la retirada gradual de parte de las embarcaciones de las actividades en el mar para equilibrar la capacidad de la flota con la disponibilidad real de recursos.
Esta estrategia es considerada una solución clave para mejorar la productividad, la calidad y la eficiencia del sector, garantizando al mismo tiempo empleos e ingresos estables para los pescadores y reforzando la lucha contra la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (IUU).
Pham Thi Na, subdirectora del Departamento de Agricultura y Medio Ambiente de Ciudad Ho Chi Minh, subrayó que la transformación de la pesca constituye una tendencia inevitable, no solo para cumplir con los compromisos de integración internacional y las recomendaciones de la CE en la lucha contra la pesca IUU, sino también para restaurar los recursos marinos, proteger los ecosistemas y aumentar el valor añadido de la industria pesquera de la localidad.
La funcionaria destacó además que la implementación del proceso requiere la coordinación estrecha entre distintos departamentos y sectores, así como el consenso de la comunidad pesquera, actor clave en la transformación.
Por su parte, Vo Van Hai, jefe del Departamento de Asuntos Pesqueros, Marítimos e Isleños de la provincia de Quang Ngai, informó que, además de racionalizar la flota pesquera, la localidad impulsa programas de formación profesional y apoyo a nuevos medios de vida para las comunidades costeras.
Asimismo, se han promulgado políticas para respaldar el desmantelamiento de embarcaciones que ya no resultan necesarias y facilitar que los propietarios de barcos puedan aprender nuevos oficios tras abandonar la actividad pesquera, evitando así que la transición genere vacíos en los medios de subsistencia.
Mientras tanto, en la provincia de Dong Thap se aplica una política de apoyo a la reconversión profesional dirigida a propietarios de embarcaciones que utilizan métodos de pesca con alto impacto sobre los recursos acuáticos y que deciden cesar voluntariamente sus actividades.
La aplicación de estas medidas está estrechamente vinculada al cumplimiento estricto de las regulaciones de gestión pesquera y de las normas destinadas a combatir la pesca IUU, con el fin de garantizar la transparencia y la legalidad del proceso.
Al dirigir esta tarea, el primer ministro Pham Minh Chinh subrayó que el objetivo fundamental no se limita a lograr el levantamiento de la “tarjeta amarilla” recomendado por la Unión Europea, sino que apunta a construir una industria pesquera sostenible y de largo plazo, capaz de mejorar la calidad de vida material y espiritual de la población.
Las políticas adoptadas a nivel local evidencian que la reconversión ocupacional ha dejado de ser una medida temporal para convertirse en un componente central de la estrategia de reestructuración del sector pesquero de Vietnam, en busca de armonizar el desarrollo de la economía marítima con la preservación de los ecosistemas y el cumplimiento de las responsabilidades internacionales./.