Por Mariela Pérez Valenzuela

Hanoi (VNA) Miles de años nos separan de las raíces del Ao dai, el traje tradicional de Vietnam que con el paso del tiempo se ha transformado, sin perder su belleza y esencia.

Ao Giao Lanh, la madre de los Ao Dai Museo de Ao Dai, revista Bazaar Vietnam.

Una pieza que en dependencia de su diseño y color representó la condición social de hombres y mujeres –desde su surgimiento en el siglo XVII y hasta el XIX fundamentalmente- y que hoy, aun cuando se precisa de prendas más funcionales, cómodas y frescas, se mantiene como el alma de la nación.

Bao Long, príncipe heredero de Bao Dai, el último rey de Vietnam (1952). Museo de Ao Dai

 

La curiosidad por este traje compuesto por dos piezas, unos pantalones casi siempre de seda ligeramente ajustados a la altura de la cintura y ancho en las piernas, y blusa larga, con aberturas laterales y mangas hasta la muñeca (hoy también se usan hasta el codo e incluso mas cortas), me incitó a conversar con colegas vietnamitas sobre este distintivo de la cultura nacional.

  
Fuente: Mariela Pérez Valenzuela
Fuente: Mariela Pérez Valenzuela

Así supe que  el Ao dai de color blanco lo usaba laclase pudiente, el amarillo, la familia real; en tanto las mujeres de clase inferior se vestían con tonalidades más oscuras, casi siempre marrón y negro.

 

Un traje diseñado para los dos sexos pero que  se considera un símbolo de la mujer vietnamita y que los hombres solo utilizan en la actualidad en circunstancias muy especiales, como un matrimonio.

 

En cambio, ellas si gustan fotografiarse con el hermoso vestido, y aunque es más frecuente que suceda durante la celebración de eventos importantes o días festivos, cualquier motivo puede ser un buen pretexto para lucir el traje que las identifica.

Fuente: Mariela Pérez Valenzuela
 

Los fines de semana es habitual ver a algunas de ellas en el emblemático  lago Hoan Kiem, en el centro histórico de Hanoi, posando en disimiles sitios de las calles cerradas al trafico vehícular; a la sombra de un árbol, rodeadas de flores o en el pintoresco puente rojo de madera Huc (Luz de la mañana).

(Fuente: Mariela Pérez Valenzuela)

Mantener los valores culturales y tradicionales

 

Mantener los valores culturales  es una premisa en Vietnam. De ahí que aunque el Ao dai no se lleva como una prenda habitual,   las estudiantes de bachillerato lo usen de color blanco, por lo general los lunes, y también en eventos especiales.

Estudiantes de bachillerato (Fuente: Internet)

 

A la mayoría de las jóvenes, por no decir a todas, les gusta vestir a la moda, pero igual les agrada usarlo una que otra vez, me explica una colega.

 

Así, y como una forma de mantener viva la tradición, todos los años también se celebra en Ciudad Ho Chi Minh -la mayor urbe survietnamita-,  un festival para honrar la prenda, en el que desfilan miles de mujeres y niñas.

 

Hanoi esta llena de vidrieras y sastrerías donde se puede  comprar o mandar a confeccionar el traje a la medida, con los colores de su preferencia, con rapidez y calidad, algo que no es una excepción aquí, pues igual se consiguen en otras ciudades del país.

 

Sus precios varían en dependencia de la complejidad del diseño y la calidad del tejido.

Las niñas también lucen la prenda, motivo de inspiración de poetas, músicos y pintores. (Fuente: Mariela Pérez Valenzuela)

 

Fuente: Mariela Pérez Valenzuela
Fuente: Mariela Pérez Valenzuela

Ya sea de un solo color, con motivos florales o con dos tonalidades que logran un excelente contraste entre la túnica y el pantalón,  el traje típico de Vietnam que nació en el siglo XVII  ha logrado mantener con el paso de los años su estilo propio, que hacen a sus mujeres mucho más bellas y elegantes. Ellas se ocupan de no dejarlo morir.-VNA