An Giang, Vietnam (VNA)- En medio del río Tien, en el complejo de ecoturismo Con En, en la comuna de Cu Lao Gieng, provincia sureña de An Giang, el residente Nguyen Van Nghi ha dedicado más de 20 años a rescatar y conservar madera fósil de los ríos, creando un espacio de visita singular a partir de troncos recuperados del lecho del río, impregnado de la identidad de la región fluvial del Sur de Vietnam.
Hace más de dos décadas, mientras participaba junto a pobladores locales en labores de buceo para retirar árboles caídos en el río Tien con el fin de despejar el cauce y garantizar la seguridad de la navegación, Van Nghi observó grandes troncos erosionados por el agua a lo largo del tiempo, de los que solo permanecía el duramen sólido, con vetas naturales suavemente onduladas. Al inicio conservó algunas piezas por su belleza y lamentó que fueran destinadas a leña o carbón. Cuanto más rescataba, mayor era su fascinación por la belleza primigenia y singular de la madera fósil.
Según explica Nguyen Van Nghi, la madera fósil corresponde al núcleo de árboles centenarios arrastrados por la corriente y sumergidos durante decenas de años, o incluso más, lo que da lugar a formas irrepetibles. Para él, cada tronco es una “memoria” del río, portadora de las huellas del tiempo.
Cuando la colección alcanzó varios cientos de piezas, comenzó a ordenarlas y articularlas en un espacio común. Hace unos tres años, destinó cerca de seis hectáreas de terreno en Con En para crear un punto de visita cuyo material central es la madera fósil. Sin planos ni diseños elaborados, las instalaciones se construyeron íntegramente a partir de la forma natural de cada tronco.
La madera fósil está presente desde la entrada, los senderos y los paisajes ribereños hasta las estructuras principales, entre las que destaca una torre de observación de unos 26 metros de altura, que permite a los visitantes contemplar el río Tien y los huertos frutales de Cu Lao Gieng.
El elemento más sobresaliente del recinto es un mural de madera fósil de casi 25 metros de longitud y alrededor de 20 toneladas de peso, elaborado íntegramente con troncos recuperados del fondo del río. La obra fue realizada por cinco artesanos procedentes de Hue a lo largo de siete años y recrea de forma vívida el paisaje rural vietnamita de norte a sur, con notable profundidad cultural y valor artístico.
Tras más de 20 años de perseverancia en la recolección y disposición de estas piezas, Nguyen Van Nghi ha “despertado” troncos que yacían olvidados en el lecho del río Tien, dando forma a un espacio de visita con identidad propia que se perfila como un nuevo atractivo en el mapa turístico de An Giang, atrayendo a numerosos visitantes para conocer, experimentar y descubrir este singular entorno./.