Un supermercado en California (Fuente: VNA)
 

Hanoi​ (VNA) – Malasia manifestó su preocupación por los efectos negativos que podría tener una guerra comercial entre China y Estados Unidos, las dos mayores economías mundiales.  

El ministro de Comercio Internacional e Industria de Malasia, Mustapa Mohamed, hizo tal alerta y exhortó a seguir de cerca la situación comercial e inversionista global, pues su país posee una economía abierta.  

Mohamed manifestó su esperanza de que la comunidad internacional encuentre una solución para evitar la subida de tono de las represalías entre Washington y Beijing, y recalcó que la Organización Mundial de Comercio debe desempeñar un papel esencial para atenuar la actual tensión.  

China es el mayor socio comercial de Malasia desde 2009. El año pasado el intercambio bilateral creció 20,06 por ciento, al alcanzar 75 mil 130 millones de dólares.

Mientras tanto, Washington es la tercera mayor contraparte de Kuala Lumpur, con transacciones que totalizaron 40 mil 840 millones de dólares, equivalente a un incremento de 16,3 por ciento.  

El titular apuntó que su cartera intercambió opiniones sobre paneles solares con el Departamento de Comercio estadounidense, y advirtió que la aplicación por la Casa Blanca de arancel a ese producto podría provocar graves efectos a esa industria de Malasia, uno de los mayores exportadores al país norteamericano.  

De acuerdo con un informe publicado en marzo pasado por la consultoría CIMB Research, las importaciones de paneles solares de Malasia en el mercado estadounidense representan el 25 por ciento del total.

El riesgo de una guerra comercial entre las dos mayores economías del mundo emergió con el aumento de los aranceles a los productos vendidos por ambas potencias.

La Casa Blanca propuso imponer aranceles a mil 300 productos chinos como parte de sus presiones comerciales contra la nación asiática. La Oficina del Representante de Comercio de Estados Unidos señaló que los gravámenes serán de un 25 por ciento, equivalentes a 50 mil millones de dólares, y afectarán sectores como el aeroespacial, la robótica, la informática y las maquinarias. En respuesta, Beijing declaró que gravaría una serie de productos estadounidenses, sobre todo agroalimentos, soya, automóviles, carne y bienes de la industria química y aeronáutica. – VNA