Hanoi, 31 ene (VNA)- La explotación eficiente de las energías renovables es un asunto urgente de los países del Sureste Asiático, con miras a construir una comunidad ASEAN verde y limpia.
 
Producción de energía eólica en Vietnam (Fuente: VNA)


Sin embargo, el desarrollo sostenible de energías renovables no es fácil, ya que requiere que los países cumplan con las estrictas condiciones financieras, técnicas, de recursos humanos y marco legal.

Debido al desarrollo rápido de la economía de los países ASEAN en los últimos tiempos, la demanda energética no para de incrementar. Según la Agencia Internacional de la Energía (AIE), el consumo energético de la agrupación ha aumentado un 60 por ciento en los últimos 15 años.

No obstante, el carbón, el petróleo y el gas natural no son recursos energéticos infinitos y sostenibles. Por lo tanto, los países del Sudeste Asiático promueven el uso de energía limpia y amigable con el medio ambiente.

Los proyectos de desarrollo de energías renovables en los países del Sudeste Asiático enfrentan muchos desafíos, de los cuales el más prominente es de costos.

De acuerdo con la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA) y el Centro de Energía de la ASEAN (ACE), la ASEAN necesita invertir hasta 290 mil millones de dólares para que en 2025 las energías renovables representen el 23 por ciento del total de la energía primaria utilizada por la región.

El Centro de investigación Habibie (Indonesia) informó que el acceso a las fuentes financieras es el factor más importante para desarrollar proyectos de energía renovable en general.

Habibie también señaló que por un lado, algunos países miembros de la ASEAN, como Malasia e Indonesia, carecen de experiencia y conocimientos para evaluar los riesgos de la inversión en energías renovables.

Por otro lado, las condiciones geográficas y técnicas son también un desafío. Específicamente, los países como Indonesia y Filipinas son archipiélagos, por lo que las redes eléctricas son aisladas, lo que afecta a la transmisión de energía y dificulta la implementación de proyectos.

Además, la ausencia de un marco legal y de una coordinación estrecha entre las agencias gubernamentales y el sector privado en el asunto es también otra gran barrera para el desarrollo de los proyectos en el Sudeste Asiático.

A finales de octubre de 2018, los representantes de la IRENA y Ministros de Energía de la ASEAN firmaron un acuerdo cuyos términos clave incluyen la planificación del desarrollo energético, el intercambio de conocimientos y la promoción de fuentes de energía renovables.

De acuerdo con la IRENA, el Sudeste de Asia es una región de desarrollo emergente y dinámico con un crecimiento económico fuerte y una población ascendente, los factores que provocarán un incremento de la demanda de electricidad. Por lo tanto, las energías renovables ayudan a suplir las necesidades crecientes y garantizar la seguridad energética, así como promover el desarrollo económico integral y sostenible de la región.

El secretario general de la ASEAN, Lim Jock Hoi, reiteró la importancia de la transición hacia la energía renovable. El dicho acuerdo facilitará la transferencia de conocimientos en términos de políticas y prácticas.

Según el Instituto de Investigación Económica para la ASEAN y Asia Oriental, la ASEAN debe alentar la inversión en el campo al sector privado con políticas adecuadas. Además, los países necesitan plantear proyectos de desarrollo enérgico limpio de nivel regional y nacional, asegurando un ambiente de inversión estable, con políticas y preferencias concretas. -Nhan Dan/VNA