La aldea de albánico Chang Son, Hanoi. (Fuente: VNA)
Hanoi (VNA) - Expertos nacionales y extranjeros, así como los artesanos de Vietnam, coinciden en que las aldeas de oficios tradicionales del país enfrentan grandes desafíos al intentar adaptarse a la cuarta revolución industrial.  

Al cierre de 2017, Vietnam registró más de cinco mil 400 aldeas de oficios tradicionales, con 11 millones de trabajadores y un valor exportable de mil 700 millones de dólares cada año. 

De acuerdo con la artesana Luong Thi Thuy, artesana de la aldea de seda Nha Xa en la provincia central de Quang Nam, los productores encuentran difícultades para tener acceso a los créditos y promocionar sus productos en los mercados, especialmente en la construcción de la marca comercial de los artículos. 

Debido a que su producción es limitada, la mayoría de las aldeas utilizan tecnologías obsoletas. En ese sentido, los expertos alertan que esos productores sufrirán graves impactos causados por la revolución industrial.  

Nguyen Thua Lam, profesor de la Universidad Nacional de Economía, advirtió que la ralentización en la renovación de las tecnologías de producción dañará gravemente a las aldeas de oficios tradicionales.

Mientras, Luu Duy Dan, presidente de la Asociación de Aldeas de Oficios Tradicionales de Vietnam, subrayó que en momentos en que la competencia en la cuarta revolución industrial es más intensa que nunca, no cambiar significa quedarse atrás y por eso es vital impulsar las inversiones en la innovación.

Durante un seminario recién efectuado en Hanoi, los analistas también coincidieron en que el gobierno necesita adoptar pasos más firmes en el perfeccionamiento de las políticas referidas al desarrollo de los recursos humanos. Además, las aldeas deberán renovarse para su competitividad. 

Según Fumio Kato, exjefe de la agencia de promoción turística de la ciudad japonesa Minamiboso, Vietnam necesita llevar a cabo una revolución en el diseño de los productos, pues los clientes ahora prefieren los modelos delicados y diversificados.  

Especialistas extranjeros también compartieron experiencias de países más desarrollados en ese término como Japón y Tailandia, los cuales optan por la adecuación de sus productos a la demanda del mercado, así como por el desarrollo de las cadenas de suministro. - VNA