Ca Mau (VNA) – La provincia survietnamita de Ca Mau está trabajando para detener la erosión a lo largo de su costa, riberas y zonas residenciales antes de 2030, implementando diversas medidas ante el creciente impacto del cambio climático.
Para ese año, la provincia apunta a controlar la erosión en la costa occidental, las áreas clave de la costa oriental y los principales ríos. A más largo plazo, se espera que para 2035 la erosión en la costa oriental, los ríos principales y las zonas residenciales esté en gran medida bajo control.
Según un plan recientemente aprobado por el Comité Popular provincial, que contempla acciones hasta 2050, Ca Mau dará prioridad a las áreas más críticas, donde los deslizamientos de tierra amenazan directamente viviendas e infraestructuras clave a lo largo de ríos y la costa.
Las soluciones están diseñadas de acuerdo con las condiciones geológicas e hidrológicas locales, combinando obras de ingeniería tradicionales, como diques y revestimientos, con estrategias ecológicas basadas en la naturaleza, como la restauración de manglares.
El programa requerirá una inversión superior a más de 1.000 millones de dólares para proteger aproximadamente 301 km de diques y terraplenes. Las acciones se dividen en tres áreas principales: restauración de costas erosionadas, protección de zonas costeras y reforzamiento de riberas.
Además de las obras físicas, la provincia está reforzando medidas no estructurales, como campañas de concienciación pública, simulacros comunitarios ante desastres e inspecciones más estrictas para prevenir construcciones ilegales y actividades productivas que aumenten la erosión.
Ubicada en el extremo sur de Vietnam, Ca Mau está rodeada por el mar en tres lados, con una costa de aproximadamente 310 km, de los cuales más de 200 km sufren erosión. Su terreno bajo, la exposición a dos regímenes de mareas, la fragilidad geológica y la densa red de ríos y canales hacen que la provincia sea especialmente vulnerable a inundaciones y deslizamientos de tierra.
Entre 2011 y 2025, la erosión costera destruyó cerca de 6.250 hectáreas de tierra y bosques protectores, causando graves daños a diques, compuertas, carreteras y terraplenes, y afectando directamente los medios de vida de los residentes.
Las autoridades destacan que este programa de inversión es crucial para aumentar la resiliencia climática en una de las provincias más expuestas de Vietnam, en un contexto de fenómenos climáticos extremos y aumento del nivel del mar./.
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