El octavo pleno del Comité Central del Partido Comunista. (Fuente: VNA)
Hanoi  (VNA) – A lo largo de su carrera política, el Presidente Ho Chi Minh consideró la educación y el fortalecimiento de la ética de los militantes vietnamitas como la raíz de los revolucionarios.  

Apegado a ese acertado pensamiento, el Partido Comunista de Vietnam (PCV) concede especial atención al perfeccionamiento de la moral revolucionaria de sus miembros, en aras de consolidar la confianza del pueblo en esta organización política, y construir un Partido cada vez más sólido y transparente, que acompañe cada período de desarrollo de la nación.  

Recientemente, el Comité Central del PCV del XII mandato promulgó una regulación sobre la responsabilidad de los militantes –sobre todo los miembros del Buró Político, el Secretariado y el Comité Central– de actuar como buen ejemplo del estilo de trabajo y de vida. Ese documento, con ocho puntos principales, pone de relieve el deber de fortalecer la ética de los integrantes del Partido.  

Se trata de la primera vez que la responsabilidad moral se plantea de manera franca y directa a los dirigentes más altos del PCV. En concreto, insta a esos funcionarios a ser modelo ejemplar en término de ética y estilo de vida, preservar el prestigio de los militantes y luchar de manera resuelta contra la degradación de la moralidad y otros fenómenos negativos.  

Una vez promulgada, esa regulación ha recibido gran atención y respaldo tanto de los militantes como del público.

En los últimos dos mandatos, el Partido Comunista aprobó dos resoluciones referidas al fortalecimiento de sus filas, con foco en el fomento del temperamento político, la ética y el estilo de vida de los militantes.   

Ambos documentos reconocen los problemas existentes y proponen medidas para prevenir y revertir la degradación de los valores morales entre los miembros del Partido, así como para elevar la eficiencia del combate contra la corrupción, el despilfarro y otros fenómenos negativos.  
Por primera vez, en el XII Congreso del PCV esa organización política definió oficialmente el perfeccionamiento moral como uno de los cuatro pilares del fortalecimiento de las filas partidistas, además de los temas relacionados con el temperamento político, la ideología y la estructura orgánica.  

En respuesta, los miembros del Partido impulsaron el movimiento de “estudiar y seguir el ejemplo moral de Ho Chi Minh”, enlazando el cumplimiento de los estándares éticos con la implementación de las misiones políticas de sus respectivas localidades y entidades. Esos esfuerzos crearon cambios radicales en el pensamiento de los militantes, al poner de relieve la responsabilidad de actuar con diligencia, ahorro, integridad y rectitud.

Especialmente, la materialización de la resolución del Comité Central referida al fortalecimiento de las filas partidistas se asocia con el impulso del aprendizaje del ejemplo ético de Ho Chi Minh.

Como resultado, se registraron avances en la lucha contra la degradación del temperamento político, la ética y el estilo de vida, así como en las actividades de crítica y autocrítica de los militantes. – VNA