Hanoi (VNA) – El año 2025 marcó una etapa clave de transformación para el mercado automotriz vietnamita, caracterizada por una recuperación gradual de la demanda, un fuerte crecimiento de los vehículos eléctricos y un aumento significativo de los autos importados, especialmente desde China.
La oferta se está diversificando y la competencia en precios y tecnología se intensifica, lo que brinda a los consumidores más opciones y plantea nuevos desafíos para las empresas de cara a 2026.
Tras un período de desaceleración, el mercado muestra señales alentadoras de recuperación. En los primeros once meses de 2025, las ventas totales superaron los 522.600 vehículos, y se proyecta que alcancen entre 580.000 y 600.000 unidades para todo el año.
La composición del mercado ha cambiado, con un aumento notable de los vehículos importados, mientras que las ventas de autos ensamblados localmente registraron un ligero descenso. Los segmentos de SUV, crossovers y monovolúmenes se mantienen como los predominantes.
Uno de los desarrollos más destacados de 2025 fue la mayor presencia de fabricantes chinos en Vietnam. Varias marcas anunciaron estrategias de inversión a largo plazo, que incluyen la construcción de fábricas, la expansión de las redes de distribución y la implementación de atractivas políticas de posventa.
Sin embargo, pese a la amplia oferta, el poder adquisitivo de los consumidores sigue limitado por los altos precios, los costes adicionales y las tasas de interés.
En el caso de los vehículos eléctricos, la falta de infraestructura de carga y las preocupaciones sobre la vida útil y el reciclaje de las baterías siguen siendo obstáculos importantes.
Para 2026, se espera que el mercado automotriz vietnamita continúe creciendo, pero de manera más selectiva. Los vehículos híbridos y eléctricos tendrán un papel cada vez más relevante. Esta nueva fase favorecerá a las marcas con estrategias sostenibles y un compromiso a largo plazo con el mercado vietnamita, lo que, en última instancia, beneficiará a los consumidores./.